Oraciones





NADA TE TURBE
(SANTA TERESA DE ÁVILA)


Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.

Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.

A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
nada te espante.

¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
todo se pasa.

Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.


Ámala cual merece
bondad inmensa;
pero no hay amor fino sin
la paciencia.

Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.

Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.

Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios tu tesoro
nada te falta.

Id, pues, bienes del mundo;
id dichas vanas;
aunque todo lo pierda,
sólo Dios basta.
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VIVO SIN VIVIR EN MÍ

Vivo sin vivir en mí
Y tan alta vida espero
Que muero porque no muero.

Vivo ya fuera de mí,
Después que muero de amor;
Porque vivo en el Señor,
Que me quiso para sí:
Cuando el corazón le di
Puso en él este letrero,
Que muero porque no muero.

Esta divina prisión,
Del amor con que yo vivo,
Ha hecho a Dios mi cautivo,
Y libre mi corazón;
Y causa en mí tal pasión
Ver a Dios mi prisionero,
Que muero porque no muero.

¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros!
¡Esta cárcel, estos hierros
En que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
Me causa dolor tan fiero,
Que muero porque no muero.

¡Ay, qué vida tan amarga
Donde no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
No lo es la esperanza larga:
Quíteme Dios esta carga,
Más pesada que el acero,

Que muero porque no muero.
Sólo con la confianza
Vivo de que he de morir,
Porque muriendo el vivir
Me asegura mi esperanza;
Muerte donde el vivir se alcanza,
No te tardes, que te espero,
Que muero porque no muero.

Mira que el amor es fuerte;
Vida no me seas molesta,
Mira que sólo te resta,
Para ganarte, perderte;
Venga ya la dulce muerte,
El morir venga ligero
Que muero porque no muero.

Aquella vida de arriba,
Que es la vida verdadera,
Hasta que esta vida muera,
No se goza estando viva:
Muerte, no me seas esquiva;
Viva muriendo primero,
Que muero porque no muero.

Vida, ¿qué puedo yo darte
A mi Dios, que vive en mí,
Si no es el perderte a ti,
Para merecer ganarte?
Quiero muriendo alcanzarte,
Pues tanto a mi amado quiero,
Que muero porque no muero.

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ORACIÓN PARA ENFERMOS:

Prefacio:

Las enfermedades son parte de las pruebas y de las vicisitudes terrestres; son inherentes a lo grosero de nuestra naturaleza material y a la inferioridad del mundo que habitamos. Las pasiones y los excesos de todas clases siembran en nosotros gérmenes malsanos, muchas veces hereditarios. En mundos más avanzados física y moralmente, el organismo humano, más purificado y menos material, no está sujeto a las mismas dolencias, y el cuerpo no está minado sordamente por los estragos de las pasiones. (Cap. III, núm. 9). Es menester, pues, resignarse a sufrir las consecuencias del centro en que nos coloca nuestra inferioridad, hasta que hayamos merecido cambiarlo. Entretanto no debe esto impedirnos hacer lo que dependa de nosotros para mejorar nuestra posición actual; pero si a pesar de nuestros esfuerzos no podemos conseguirlo, el Espiritismo nos enseña a soportar con resignación nuestros males pasajeros.

Si Dios no hubiese querido que los sufrimientos corporales fueran disipados o aliviados en ciertos casos, no hubiese puesto medios curativos a nuestra disposición; su previsora solicitud, con respecto a esto, acorde con el instinto de conservación, indica que está en nuestro deber el buscarlos y aplicarlos.

Al lado de la medicación ordinaria elaborada por la ciencia, el magnetismo nos ha hecho conocer el poder de la oración fluídica; después el Espiritismo ha venido a revelarnos otra fuerza en la "mediumnidad curativa" y la influencia de la oración.
(Véase la "Oración" núm. 8 del Evangelio según el Espiritismo)

 

Oración. (Para que la diga el enfermo):
Señor, vos sois la suma justicia; la enfermedad que habéis querido enviarme debo merecerla, porque vos jamás afligís sin causa.

Para mi curación me someto a vuestra infinita misericordia; si os place volverme la salud, que vuestro santo nombre sea bendito; si por el contrario debo sufrir aún, que así mismo sea bendito; me someto sin murmurar a vuestros divinos decretos, porque todo lo que haréis no puede tener otro objeto que el bien de vuestras criaturas.

Haced, Dios mío, que esta enfermedad sea para mí un aviso saludable y me haga poner sobre mí mismo; la acepto como una expiación del pasado y como una prueba para mi fe y sumisión a vuestra santa voluntad.
(Véase la Oración número 40 del Evangelio según el Espiritismo)

 

Oración para un hermano necesitado en particular:
Dios mío, vuestras miras son impenetrables y en vuestra sabiduría habréis creído deber afligir a N... con la enfermedad. Os suplico echéis una mirada de compasión sobre sus sufrimientos y os dignéis ponerles un término.

Espíritus buenos, ministros del Todopoderoso, os ruego que secundéis mi deseo de aliviarle; haced que mi oración vaya a derramar un bálsamo saludable en su cuerpo y el consuelo en su alma.

Inspiradle la paciencia y la sumisión a la voluntad de Dios, dadle fuerza para sobrellevar sus dolores con resignación cristiana a fin de que no pierda el fruto de esta prueba.
(Véase la Oración número 57 del Evangelio según el Espiritismo)

 

Oración para varios hermanos necesitados:
Dios nuestro, vuestras miras son impenetrables y en vuestra sabiduría habréis creído deber afligir a los hermanos que hemos asistido con la enfermedad. Os suplicamos echéis una mirada de compasión sobre sus sufrimientos y os dignéis ponerles un término.

Espíritus buenos, ministros del Todopoderoso, os rogamos que secundéis nuestros deseos de aliviarles; haced que nuestra oración vaya a derramar un bálsamo saludable en sus cuerpos y el consuelo en sus almas.

Inspiradles la paciencia y la sumisión a la voluntad de Dios, dadles fuerzas para sobrellevar sus dolores con resignación cristiana a fin de que no pierdan el fruto de estas pruebas.










ORACIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS POR UN FAVOR CONCEDIDO:


Prefacio:
El que no está dominado por el egoísmo se alegra del bien del prójimo, aun cuando no lo haya solicitado por la oración.
 

Oración:
Dios mío, bendito seáis por la felicidad que habéis concedido a N... Espíritus buenos, haced que vea en ella un efecto de la bondad de Dios. Si el bien que se le concede es una prueba, inspiradle el pensamiento de que haga de él un buen uso y no para que le sirva de vanidad, con el fin de que este bien no sea en perjuicio suyo en el porvenir.

Vos, mi buen hermano protector que me protegéis y deseáis mi felicidad, separad de mi pensamiento todo sentimiento de envidia y de celos.










ORACIÓN PARA LAS ALMAS QUE SUFREN Y PIDEN ORACIONES:

Prefacio:
Para comprender el alivio que la oración puede procurar a los espíritus que sufren, es menester referirse a su modo de acción, que se ha explicado más arriba. El que está penetrado de esta verdad, ruega con más fervor por la certeza de que no ruega en vano.
(Capítulo XXVII, números 9, 18 y siguientes del Evangelio según el Espiritismo).




Oración para un hermano necesitado en particular:
Dios clemente y misericordioso, haced que vuestra bondad se extienda sobre todos los espíritus que desean nuestras oraciones, y particularmente sobre el alma de N...

Espíritus buenos cuya única ocupación es el bien, interceded conmigo para su alivio. Haced que resplandezca a sus ojos un rayo de esperanza, y que la divina luz les ilumine y les haga ver las imperfecciones que les alejan de la morada de los bienaventurados. Abrid su corazón al arrepentimiento. Hacedles comprender que por su esfuerzo pueden abreviar el tiempo de sus pruebas.

¡Que Dios con su bondad les dé fuerza para perseverar en sus buenas resoluciones!

Que estas palabras benévolas puedan mitigar sus penas demostrándoles que hay en la tierra quien toma parte en ellas y que desea su felicidad.
 


Oración para varios hermanos necesitados:
Os suplicamos, Señor, que derraméis sobre todos los que sufren, sea en el espacio como espíritus errantes, sea entre nosotros como espíritus encarnados, las gracias de vuestro amor y de vuestra misericordia. Tened compasión de nuestras debilidades. Vos nos habéis hecho falibles, pero nos habéis dado la fuerza para resistir al mal y vencerlo. Que vuestra misericordia se extienda sobre todos los que no han podido resistir a sus malas inclinaciones y están aún arrastrándose en un mal camino. Que vuestros buenos espíritus les rodeen; que vuestra luz resplandezca a sus ojos, y que, atraídos por un calor vivificante, vengan a prosternarse a vuestros pies, humildes, arrepentidos y sumisos.

Os rogamos igualmente, Padre de misericordia, por aquellos de nuestros hermanos que no han tenido la fuerza de sobrellevar las pruebas terrestres. Vos nos dais una carga para llevar, Señor, y nosotros sólo debemos depositarla a vuestros pies; pero nuestra debilidad es grande y el valor nos falta algunas veces por el camino. Tened piedad de estos servidores indolentes que han abandonado la obra antes de tiempo; que vuestra justicia les excuse y permita a vuestros buenos espíritus llevarles el alivio, los consuelos y la esperanza del porvenir. La vista del perdón fortifica el alma; mostradlo, Señor, a los culpables que desesperan, y sostenidos por esta esperanza sacarán fuerza del mismo cúmulo de sus faltas y de sus sufrimientos para rescatar su pasado y prepararse a conquistar el porvenir.










ORACIÓN PARA LOS QUE ESTÁN EN LA AFLICCIÓN:

Prefacio:
Si está en el interés del afligido que su prueba siga su curso, no se abreviará por nuestra demanda; pero sería impiedad el desanimarse porque la súplica no sea atendida; además, en defecto de la cesación de la prueba, se puede esperar obtener algún otro consuelo que atempere la amargura lo que es verdaderamente útil para el que sufre, es el valor y la resignación, sin lo cual lo que sufre es sin provecho para él, porque estará obligado a empezar de nuevo la prueba.

Con es objeto, pues, es menester dirigir todos los esfuerzos ya sea llamando a los buenos espíritus, ya sea aumentando uno mismo la moral del afligido por medio de consejos y animándole, o ya sea, en fin, asistiéndole materialmente si se puede. La oración en este caso, puede además, tener un efecto directo, dirigiendo sobre la persona una corriente fluídica con la mira de fortificar su moral.
(Cap. V, núms. 5 y 27; capítulo XXVII, núms. 6 y 10 del Evangelio según el Espiritismo).




Oración para un hermano necesitado en particular:
Dios mío, cuya bondad es infinita, dignaos aliviar la amarga posición de N... si tal es vuestra voluntad.

Espíritus buenos, en nombre de Dios todopoderoso, os suplico que le asistáis en sus aflicciones, si algo puede hacerse en interés suyo, haciéndole comprender que son necesarias para su adelantamiento. Dadle confianza en Dios y en el porvenir, y se le harán menos duras. Dadle también fuerza para que no sucumba a la desesperación; porque perdería el fruto y haría que su posición futura fuera más penosa. Conducid mi pensamiento hacia él y que le ayude a sostener su ánimo.
 


Oración para varios hermanos necesitados:
Dios nuestro, cuya bondad es infinita, dignaos aliviar las amargas posiciones de nuestros hermanos enfermos y desencarnados que vamos a nombrar si tal es vuestra voluntad.

Espíritus buenos, en nombre de Dios todopoderoso, os suplicamos que les asistáis en sus aflicciones, si algo puede hacerse en interés de estos hermanos, haciéndoles comprender que son necesarias para sus adelantamientos. Dadles confianza en Dios y en el porvenir, y se les harán menos duras. Dadles también fuerza para que no sucumban a la desesperación; porque perderían el fruto y harían que sus posiciones futuras fueran más penosas. Conducid nuestros pensamientos hacia ellos y que les ayudemos a sostener sus ánimos.



Oración personal al Padre: 
En vuestras aflicciones, levantad siempre los ojos al Cielo y decid desde el fondo de vuestro corazón:

"¡Padre mío, curadme, pero haced que mi alma se cure antes que las enfermedades del cuerpo; que mi alma sea castigada si es necesario, para que mi alma elevada hacia vos tenga la blancura de cuando la creasteis!"









ORACIONES PARA ENFERMOS OBSESADOS:

Prefacio:
La obsesión es la acción persistente que un espíritu malo ejerce sobre un individuo. Presenta caracteres muy diferentes, desde la simple influencia moral, sin señales exteriores sensibles, hasta la perturbación completa del organismo y de las facultades mentales. Altera todas las facultades medianímicas, y en la mediumnidad por la escritura, se conoce por la obstinación de un espíritu en manifestarse, con exclusión de todos los otros.

Los espíritus malos pululan alrededor de la Tierra a consecuencia de la inferioridad moral de sus habitantes. Su acción malhechora forma parte de las plagas que la humanidad sufre en la tierra. La obsesión, como las enfermedades y todas las atribuciones de la vida, debe, pues, ser considerada como una prueba o una expiación, aceptada como tal.

De la misma manera que las enfermedades son resultado de las imperfecciones físicas que hacen al cuerpo accesible a las influencias perniciosas exteriores, la obsesión lo es siempre de una imperfección moral que da acceso a uno o varios espíritus malos. A una causa física, se opone otra fuerza física; a una causa moral, es preciso poner otra fuerza moral. Para precaver las enfermedades se fortifica el cuerpo; para precaverse de la obsesión, es preciso fortificar el alma. De esto se deduce que el obsesado debe trabajar por su propio mejoramiento, lo que muchas veces basta para desembarazarse del obsesor sin el socorro de personas extrañas. Este socorro se hace necesario cuando la obsesión degenera en subyugación y en posesión, porque entonces el paciente pierde a veces su voluntad y su libre albedrío. La obsesión es casi siempre producto de una venganza ejercida por un espíritu, y lo más a menudo tiene su origen en las relaciones que el obsesado ha tenido con él en una existencia precedente.

(Cap. X, núm. 6; cap. XII, núms. 5 y 6 del Evangelio según el Espiritismo).
En los casos de obsesión grave, el obsesado está como envuelto e impregnado de un fluido pernicioso que neutraliza la acción de los fluidos saludables y los rechaza. De este fluido es preciso desembarazarle, y un mal fluido no puede ser rechazado por otro fluido malo.

Por una acción idéntica a la de un médium curandero, en el caso de enfermedad, es menester expulsar el fluido malo con la ayuda de un fluido mejor, que en cierto modo produce el efecto de un reactivo. Esta es la acción mecánica, pero no basta: también, y sobre todo es necesario "obrar sobre el ser inteligente", al que es preciso tener el derecho de hablar con autoridad, y esta autoridad corresponde sólo a la superioridad moral; cuanto más grande es ésta, tanto mayor es la autoridad.

Es necesario hacer más; para asegurar el libramiento, es preciso conducir al espíritu perverso a renunciar a sus malos designios, es menester hacer nacer en él el arrepentimiento y deseo del bien, con ayuda de instrucciones hábilmente dirigidas en evocaciones particulares hechas con la mira de la educación moral; entonces puede tenerse la doble satisfacción de librar a un encarnado y de convertir a un espíritu imperfecto.

La tarea se hace más fácil cuando el obsesado, comprendiendo su situación, presta su concurso con la voluntad y la oración; no sucede lo mismo cuando está seducido por el espíritu engañador, cuando se hace ilusiones sobre las cualidades del que le domina, complaciéndose en el error en que le tiene este último, porque entonces, lejos de secundar, rechaza toda asistencia. Es el caso de la fascinación, siempre infinitamente más rebelde que la subyugación más violenta.
("Libro de los Médiums", cap. XXIII).

En todos los casos de obsesión, la oración es un poderoso auxiliar para obrar contra el espíritu obsesor



Oración. (Para que la diga el obsesado):
Dios mío, permitid a los buenos espíritus que me libren del espíritu malhechor que se ha unido a mí. Si es una venganza que ejerce por los males que le hubiese hecho en otro tiempo, vos lo permitís, Dios mío, para mi castigo, y sufro la consecuencia de mi falta. ¡Que mi arrepentimiento merezca vuestro perdón y mi liberación! Pero cualquiera que sea el motivo que tenga, solicito vuestra misericordia para él. Dignaos facilitarle el camino del progreso, que le desviará del pensamiento de hacer el mal. Que por mi parte, volviéndole bien por mal, pueda conducirle a mejores sentimientos.

Pero también sé, Dios mío, que mis imperfecciones son las que me hacen accesible a las influencias de los malos espíritus. Dadme la luz necesaria para conocerles y, sobre todo, combatid en mí el orgullo que me ciega para que no vea mis efectos.

¿Cuál puede ser, pues, mi indignidad, puesto que un ser malhechor puede mortificarme? 

Haced, Dios mío, que esta desgracia que mi vanidad merece, me sirva de lección para el porvenir, que me mortifique en la resolución que tomo de purificarme con la práctica del bien, de la caridad y de la humanidad, con el fin de oponer para siempre una barrera a las malas influencias.

Señor, dadme fuerza para soportar esta prueba con paciencia y resignación: comprendo que, como todas las otras pruebas, debe ella ayudar mi adelantamiento si no pierdo su utilidad con mi murmuración, puesto que me proporciona la ocasión de manifestar mi sumisión y de ejercer la caridad hacia un hermano desgraciado, perdonándole el mal que me hace.
(Cap. XII, núms. 5 y 6; capítulo XXVIII, número 15 y siguientes y 46 y 47 del Evangelio según el Espiritismo).


Oración para un hermano obsesado:
Dios Todopoderoso, dignaos darme poder para librar a N... del mal espíritu que le obsesa; si entra en vuestros designios poner término a esta prueba, concededme la gracia de hablarle con autoridad.

Espíritus buenos que me asistís, y vos, su ángel de la guarda, prestadme vuestro auxilio y ayudadme a desembarazarle del fluido impuro que le rodea.

En nombre de Dios Todopoderoso, conjuro al espíritu malhechor que le atormenta a que se retire. 


Oración para un espíritu hermano obsesor:
Dios infinitamente bueno, imploro vuestra misericordia para el espíritu que obsesa a N ...; hacedle entrever la claridad divina, a fin de que vea el falso camino en que está. Espíritus buenos, ayudadme para hacerle comprender que haciendo el mal lo pierde todo, y todo lo gana haciendo el bien.

Espíritu que os complacéis en atormentar a N... escuchad, porque os hablo en nombre de Dios.

Si queréis reflexionar, comprenderéis que el mal no puede sobrepujar al bien, y que no podéis ser más fuerte que Dios y los buenos espíritus.

Ellos podrían haber preservado a N... de toda persecución por vuestra parte; si no lo han hecho es porque él (o ella) debía sufrir esta prueba. Pero cuando esta prueba se concluya, os quitarán toda acción sobre él; el mal que le habéis hecho, en vez de hacerle daño, servirá para su adelantamiento, por lo mismo será más feliz; de este modo vuestra maldad habrá sido una pura pérdida para vos y se volverá contra vos mismo.

Dios, que todo lo puede, y los espíritus superiores sus delegados, que son más poderosos que vos, podrán, pues, poner término a esta obsesión cuando lo quieran, y vuestra tenacidad se estrellará contra esa suprema autoridad. Pero lo mismo que Dios es bueno, quiere dejaros el mérito de que ceséis por vuestra propia voluntad. Este es un plazo que seos concede; si no os aprovecháis de él sufriréis sus deplorables consecuencias; grandes castigos y crueles sufrimientos os esperan; os veréis forzado a implorar su piedad y las oraciones de vuestra víctima, que ya os perdona y ruega por vos, lo que es un gran mérito a los ojos de Dios, activará su liberación.

Reflexionad, pues, mientras hay tiempo aun, porque la Justicia de Dios caerá sobre vos, como sobre todos los espíritus rebeldes. Pensad que el mal que hacéis en este momento tendrá un término, mientras que si os obstináis en vuestro endurecimiento, vuestros sufrimientos aumentarán sin cesar.

Cuando estabais en la tierra, ¿no os hubiera parecido estúpido el sacrificar un gran bien por una pequeña satisfacción del momento? Lo mismo sucede ahora que sois espíritu. ¿Qué ganáis con lo que hacéis? El triste placer de atormentar a alguno, lo que no os impide ser desgraciado, por más que digáis, y os hará más desgraciado aun.

Por otra parte, ved lo que perdéis, mirad a los buenos espíritus que os rodean, y ved si su suerte no es, acaso, preferible a la vuestra. Participaréis de la felicidad que ellos gozan cuando lo queráis. ¿Qué es menester para conseguirlo? Implorarlo a Dios, y hacer el bien en vez de hacer el mal. Ya sé que no podéis transformaros de repente pero Dios no pide nada imposible; lo que quiere es la buena voluntad. Probadlo, pues, y os ayudaremos. Haced que bien pronto podamos decir por vos la oración de los espíritus arrepentidos (Oración núm. número 73 del Evangelio según el Espiritismo), y no tengamos que colocaros más entre los espíritus malos, hasta que más adelante podáis contaros entre los buenos.
(Véase oración núm. 75, oración para los espíritus endurecidos del Evangelio según el Espiritismo).


Oración para varios hermanos obsesados y sus obsesores
(Adaptado para el Grupo de Irradiación):
Dios Todopoderoso, dignaos darnos poder para librar a nuestros hermanos obsesados que vamos a nombrar de sus obsesores; si entra en vuestros designios poner término a estas pruebas, concedednos la gracia de hablarles con autoridad.

Espíritus buenos que nos asistís, y vosotros, sus espíritus protectores, prestadnos vuestro auxilio y ayudadnos a desembarazarles de los fluidos impuros que les rodean.

Los hermanos obsesados son…

Dios infinitamente bueno, imploramos vuestra misericordia para los espíritus que obsesan a estos hermanos obsesados; hacedles entrever vuestra claridad divina, a fin de que vean el falso camino en que están. Espíritus buenos, ayudadnos para hacerles comprender que haciendo el mal lo pierden todo, y todo lo ganan haciendo el bien.

Espíritus que os complacéis en atormentar a los hermanos obsesados que hemos nombrado escuchad en nombre de Dios Todopoderoso.

Si queréis reflexionar, comprenderéis que el mal no puede sobrepujar al bien, y que no podéis ser más fuertes que Dios y los buenos espíritus.

Ellos podrían haber preservado a estos hermanos obsesados de toda persecución por vuestra parte; si no lo han hecho es porque ellos debían sufrir esta prueba. Pero cuando esta prueba se concluya, os quitarán toda acción sobre ellos; el mal que les habéis hecho, en vez de hacerles daño, servirá para su adelantamiento, por lo mismo serán más felices; de este modo vuestra maldad habrá sido una pura pérdida para vosotros y se volverá contra vosotros mismos.

Dios, que todo lo puede, y los espíritus superiores sus delegados, que son más poderosos que vosotros, podrán, pues, poner término a esta obsesión cuando lo quieran, y vuestra tenacidad se estrellará contra esa suprema autoridad. Pero lo mismo que Dios es bueno, quiere dejaros el mérito de que ceséis por vuestra propia voluntad. Este es un plazo que se os concede; si no os aprovecháis de él sufriréis sus deplorables consecuencias; grandes castigos y crueles sufrimientos os esperan; os veréis forzados a implorar su piedad y las oraciones de vuestras víctimas, que ya os perdonan y ruegan por vosotros, lo que es un gran mérito a los ojos de Dios, activarán su liberaciones. Reflexionad, pues, mientras hay tiempo aún, porque la Justicia de Dios caerá sobre vosotros, como sobre todos los espíritus rebeldes. Pensad que el mal que hacéis en este momento tendrá un término, mientras que si os obstináis en vuestro endurecimiento, vuestros sufrimientos aumentarán sin cesar.

Cuando estabais en la tierra, ¿no os hubiera parecido estúpido el sacrificar un gran bien por una pequeña satisfacción del momento? Pues lo mismo sucede ahora que sois espíritus. ¿Qué ganáis con lo que hacéis? El triste placer de atormentar a algunos, lo que no os impide ser desgraciados, por más que digáis, y os hará más desgraciados aún.

Por otra parte, ved lo que perdéis, mirad a los buenos espíritus que os rodean, y ved si su suerte no es, acaso, preferible a la vuestra. Participaréis de la felicidad que ellos gozan cuando lo queráis. ¿Qué es menester para conseguirlo? Implorarlo a dios, y hacer el bien en vez de hacer el mal. Ya sabemos que no podéis transformaros de repente, mas dios no pide nada imposible; lo que quiere es la buena voluntad. Probadlo, pues, y os ayudaremos.









ORACIÓN PARA UN SUICIDA:
Prefacio:
El hombre nunca tiene derecho de disponer de su propia vida, porque sólo pertenece a Dios sacarle del cautiverio terrestre cuando lo juzgue a propósito. Sin embargo, la justicia divina puede calmar sus rigores en favor de las circunstancias, pero reserva toda la severidad para aquel que ha querido sustraerse a las pruebas de la vida. El suicida es como el preso que se escapa de la cárcel antes de cumplir la condena, y a quien, cuando se le vuelve a prender se le detiene con más severidad. Lo mismo sucede con el suicida que cree escapar de las miserias presentes y se sumerge en desgracias mayores.
(Cap. V, núm. 14 y siguientes del Evangelio según el Espiritismo).

 
Oración para un hermano necesitado en particular:
Sabemos, Dios mío, la suerte reservada a los que violan vuestras leyes acortando voluntariamente sus días; pero también sabemos que vuestra misericordia es infinita; dignaos derramarla sobre el alma de N... ¡Que nuestras oraciones y nuestra con-miseración endulcen la amargura de los padecimientos que sufre por no haber querido tener el valor de esperar el fin de sus pruebas!

Espíritus buenos cuya misión es asistir a los desgraciados, tomadle bajo vuestra protección, inspiradle el arrepentimiento de su falta, y que vuestra asistencia le dé fuerza para sobrellevar con más resignación las nuevas pruebas que tendrá que sufrir para repararla. Separad de él a los malos espíritus que podrían de nuevo conducirle al mal y que harían que se prolongaran sus sufrimientos, haciéndole perder el fruto de sus pruebas futuras.

Tú, cuya desgracia es objeto de nuestras oraciones, ¡que nuestra conmiseración endulce tus amarguras y haga nacer en ti la esperanza de un porvenir mejor! Este porvenir está en tus manos; confía en la bondad de Dios, cuyo seno está abierto a todo arrepentimiento, pues sólo se cierra a los corazones endurecidos.


Oración para varios hermanos necesitados:
Sabemos, Dios mío, la suerte reservada a los que violan vuestras leyes acortando voluntariamente sus días; pero también sabemos que vuestra misericordia es infinita; dignaos derramarla sobre las almas de nuestros hermanos que han acortado su vida en este mundo. ¡Que nuestras oraciones y nuestra con-miseración endulcen las amarguras de los padecimientos que sufren por no haber querido tener el valor de esperar el fin de sus pruebas!

Espíritus buenos cuya misión es asistir a los desgraciados, tomadles bajo vuestra protección, inspiradles el arrepentimiento de sus faltas, y que vuestra asistencia les de fuerzas para sobrellevar con más resignación las nuevas pruebas que tendrán que sufrir para repararlas. Separad de ellos a los malos espíritus que podrían de nuevo conducirles al mal y que harían que se prolongaran sus sufrimientos, haciéndoles perder el fruto de sus pruebas futuras.

Vosotros, cuyas desgracias son objeto de nuestras oraciones, ¡que nuestras conmiseraciones endulcen vuestras amarguras y hagan nacer en vosotros la esperanza de un porvenir mejor! Este porvenir está en vuestras manos; confiar en la bondad de Dios, cuyo seno está abierto a todo arrepentimiento, pues sólo se cierra a los corazones endurecidos.









ORACIÓN DE ACCIÓN DE GRACIAS Y PETICIONES
(Oración al acostarse y/o al levantarse sentado al borde de la cama, pensando en lo que decimos desde el corazón y a fin de que la mente no se evada)

Señor mío, Padre mío Celestial, te doy las gracias por la ayuda y dones que recibo, especialmente por la oportunidad que me das cada día en esta existencia para tratar de avanzar en mi progreso espiritual.

Doy las gracias también Padre a mi hermano protector y hermanos buenos de la espiritualidad por su ayuda y paciencia para conmigo.

Te pido Padre que los buenos hermanos elevados de la espiritualidad ayuden a nuestros hermanos protectores en su labor de ayuda y en su camino espiritual.

Te pido Padre por los más pobres, por los más enfermos, por los que más sufren y padecen hambre y sed de justicia, por la paz en la Tierra, por los pecados de la humanidad. Por los dirigentes políticos, económicos y especuladores, para que se olviden de su egoísmo y de su orgullo, y consigan que reine la igualdad, la paz y el amor entre todos los pueblos de la Tierra. Especialmente te pido Padre por los pueblos más oprimidos por el hambre, las guerras, las epidemias, las catástrofes naturales y el terrorismo.

Te pido Padre por todos los refugiados que lo están pasando mal.

Te pido Padre por la juventud que se encuentra desviada de tu camino, para que los buenos hermanos de la espiritualidad les ayuden a encontrarlo y ellos se mantengan en él.

Te pido Padre por mis… (Aquí ir nombrando a la familia como los hijos, espos@, padres, etc.; amigos; conocidos; etc.) Para que los buenos hermanos de la espiritualidad nos ayuden a restituir nuestras deficiencias físicas, psíquicas, espirituales y morales, o a sobrellevarlas. Danos Señor espíritu de alegría, de fe, de esperanza, de caridad, de humildad, de sencillez, de comprensión y sobre todo de amor a los demás.

En el nombre de Dios Padre Todopoderoso, hermano protector, hermanos buenos de la espiritualidad, venid y dar luz y compresión a los hermanos desencarnados necesitados de ayuda que puedan estar en las casas de mis… (Hijos, en mi casa, en la casa de mi s padres, etc..). También os pido por todos los que han muerto de forma violenta recientemente (aquí se puede hacer mención a los hermanos desencarnados por alguna catástrofe, guerra o acto de terrorismo), así como por nuestros familiares y amigos desencarnados necesitados de ayuda. Dadles a todos ellos luz y comprensión y llevarlos a un lugar donde se les pueda ayudar espiritualmente, os lo pido de todo corazón y en el nombre de nuestra Padre Celestial Todopoderoso.

(OPCIONAL: Hermano protector, hermanos buenos de la espiritualidad, llevarme durante el sueño de esta noche, a donde pueda aprender para mi beneficio espiritual. Sobre todo que aprenda a ser humilde y caritativo y a saber controlar mis pensamientos y sentimientos...)

Gracias hermano protector, gracias hermanos buenos de la espiritualidad, gracias maestro Jesús, gracias a Dios Padre Todopoderoso que así sea.


AMOR, CARIDAD y TRABAJO







Causa y efecto





                        


Causa y efecto







 Posteado el Sábado, 27 de Diciembre del 2003 (11:18:53)
Tópico: Doctrina Espírita

Entrevista a Itamar Morato del Grupo de Fraternidad Espírita "Eurípides Barsanulfo" en el programa Espírita de Radio "Cristo Consolador"- La Hora del Espíritu de la Verdad - Radio Metropolitana 1.250 KHZ - Día 17 de Noviembre de 1997 - 21:30h. Brasil.


1º.- ¿Qué es Causa y Efecto?

Según el diccionario de la Real Academia Española, causa es aquello que se considera como fundamento u origen de algo. Efecto es aquello que sigue por virtud de una causa.

Aquí hacemos referencia a la pregunta nº.1 del Libro de los Espíritus, cuando Allan Kardec, el Codificador del Espiritismo, hizo a los espíritus Superiores "¿Qué es Dios?", y ellos entonces respondieron: "Dios es la causa primaria o primera de todas las cosas. Por tanto, todo lo que vemos o conocemos, o todo que existe en los planos físico y espiritual son "efectos" de la "causa mayor" que es Dios.
Causa y Efecto" es una ley Divina y Universal.


2º.- ¿Existe diferencia entre "Ley de Causa y Efecto", y Karma?

Según Nazareno Tourinho, un conceptuado escritor espírita, en un artículo publicado en la Revista Espírita "Reformador", de la FEB. "algunos autores encarnados y desencarnados, admiradores del pensamiento oriental, concordando con el principio de la reencarnación, incluyen el "karma" en nuestro lenguaje doctrinario como algo equivalente a la Ley de Causa y Efecto.

No debemos atribuir al "karma", elemento vinculado al pasado, todos los sufrimientos tales como: desastres, enfermedades sin cura...etc., pues a cada instante, en realidad, podemos alterar el curso del destino".

"Las leyes de la vida, creadas por Dios, cuando algo es justo, estas son eminentemente misericordiosas y no fatalistas"; pero esto ya fue dicho "el Amor cubre la mayoría de pecados", en una fracción de minuto, con una noble decisión de conciencia, después convertida en acto, es posible al ser humano redimir años de mezquindad". "Karma" significa determinismo absoluto, "Ley de Causa y Efecto" significa determinismo relativo.

Tenemos que reparar nuestros errores del pasado (reparar; en el hablar de Divaldo Pereira Franco), pero que sea por el buen uso de nuestro libre albedrío.

Por ejemplo, si en el pasado, matamos con una espada, no necesariamente debemos morir con un golpe de espada; mejor que esto es auxiliar a nuestros semejantes que puedan vivir, o sea, salvar vidas con nuestras buenas acciones.

El único determinismo de "karma" nos conduce a la suposición de que el Espiritismo pliega o endosa la necesidad del dolor; y esto no es verdad".

Lo que el Espiritismo demuestra es la utilidad del dolor; cuando insistimos en el egoísmo, en el orgullo, en la vanidad y demás defectos perjudiciales contra nosotros".

En este caso, el Espiritismo nos enseña la práctica de la resignación adecuada para hacernos aceptar; sin desprecio, lo que nos sucede que, a primera vista, son desagradables, pero en esencia, son enriquecedoras de la personalidad.


3º.- ¿Existe alguna causa, o acción practicada por el hombre, que vaya en contra del libre albedrío?

Conforme a la pregunta 847 del Libro de los Espíritus, este hombre, que por ventura había sido, en otra existencia, orgulloso o había hecho mal uso de sus facultades, por el libre albedrío, puede renacer en el cuerpo de un idiota, o sea debilitado mentalmente, cuya inteligencia se encuentra turbada y ya no es dueño de su pensamiento, o un mal rico, renacer como un mendigo..., etc.; el Espíritu, por tanto, sufre conscientemente este cambio. Es el caso de las expiaciones físicas (orgánicas), también aclaradas en la pregunta 851 del Libro de los Espíritus:

P.- Existe fatalidad en los acontecimientos de la vida, según el sentido dado a aquella palabra, es decir, todos los sucesos están determinados anticipadamente, y si es así, ¿qué se hace el libre albedrío?

R.- «La fatalidad existe sólo en virtud de la elección que ha hecho el espíritu, al encarnarse, de sufrir tal o cual prueba. Eligiéndola, se constituye una especie de destino, consecuencia de la misma posición en que se encuentra colocado. Hablo de las pruebas físicas; porque en cuanto a las morales y a la tentación, conservando el espíritu su libre albedrío en el bien y en el mal, es siempre dueño de ceder o de resistir. Un espíritu bueno, viéndole flaquear, puede venir en su ayuda; pero no influir en él hasta el punto de dominar su voluntad. Un espíritu malo, esto es, inferior, enseñándole y exagerándole un peligro físico, puede conmoverle y espantarle; pero no dejará por ello de quedar libre de toda traba a la voluntad del espíritu encarnado».


4º.- ¿Cuáles son las causas determinantes de los flagelos (o aflicciones) de la Humanidad?

"Son flagelos de la Humanidad: la violencia (principalmente guerras), uso incontenido de las drogas, desatinos sexuales, miseria y hambre y otros vicios; son actos que degradan a las personas que lo practican y transfieren a los semejantes grandes sufrimientos.

Las raíces de estos males son profundas: la injusticia, la ganancia, la codicia, el alejamiento de la criatura de su creador.

El Espiritismo es la Doctrina que aclara, encamina y nos libra de la ignorancia. Cuando empezamos a comprender que la conquista de la felicidad comienza en la práctica del bien, en los gestos de dar y no querer recibir nada a cambio, iniciaremos el proceso de liberación de los vicios y de los sufrimientos que azotan y flagelan a la sociedad humana".

5º.- ¿Por qué los hombres virtuosos sufren al lado de los malos que prosperan?

Dios quiere que todas las criaturas progresen. No hace falta alguna, por más leve que sea, ninguna infracción de su ley, que no acarree forzosas e inevitables consecuencias o correcciones. Debido a esto es deducido que el hombre es castigado siempre por sus faltas; el sufrimiento es siempre una advertencia de que procedió mal; es una diferencia existente entre el bien y el mal y la necesidad de mejorarse para, en un futuro, evitar las causas que le originó las amarguras.

El hombre, pues, no siempre es castigado completamente, en su existencia actual; pero no se escapa nunca de sus faltas. La prosperidad del hombre malo es apenas momentánea; si él no expía hoy, expiará mañana (conforme las reencarnaciones).

Aquel que sufre sin ningún motivo aparente, atrae consigo causas de una vida pasada, o causas anteriores a la existencia presente.

Puede también un Espíritu haber llegado a un grado elevación, deseoso de adelantarse más, solicitar una misión, o una tarea a ejecutar, por la cual tanto más recompensado será, si sale victorioso, cuanto más ruda haya sido la lucha. Tales son, especialmente, esas personas de instintos naturalmente buenos, de alma elevada, de nobles sentimientos innatos, que parecen nada de malo haber traído de sus precedentes existencias y que sufren, solamente pidiendo a Dios que las puedan soportar sin protestar o quejarse.


6º.- ¿Por lo que ya sabemos hasta aquí, toda acción, que es una causa, da origen a un efecto; la omisión y la ociosidad también puede causar daños al hombre?

La Doctrina Espírita nos enseña, que la Ley de Causa y Efecto es dinámica. Lo que importa es que hagamos el bien; o sea, si no se hace el bien ni el mal no quiere decir que nos estamos comportando bien; es decir, si no practicamos el mal, y dejamos de practicar el bien por omisión u ociosidad, vamos a caer en el error.

La Doctrina Espírita, que es consoladora y orientadora, dice, con todo, que nunca es tarde para recomenzar, y nos enseña:

"Ningún hijo de Dios fue creado para perderse o destruirse. Por más que se aproxime el comportamiento humano a las bajezas y a las acciones viles, habrá siempre la oportunidad de la reparación. La misericordia divina no tiene límites, ni la Sabiduría Infinita jamás será imposibilitada de ejercer su Soberana y amorosa Justicia".


AMOR, CARIDAD y TRABAJO


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Sexo y sexualidad





                               


                    SEXO Y SEXUALIDAD






En términos sencillos el sexo es una cuestión biológica externa y su elección desde el punto de vista del espiritismo puede ser libre o impuesta. La sexualidad, por el contrario, está relacionada con nuestra parte psicológica. El sexo está en nuestra naturaleza, la sexualidad se elige. La sexualidad se ejerce, requiere exploración y búsqueda. Es un componente que nos mueve hacia la búsqueda del placer.

La energía sexual que es inherente a la propia vida, nos es dada por la Creación Divina para la formación y sustentación de todas las criaturas. Cuando es adecuadamente canalizada, contribuye para la evolución y el progreso del planeta a través de obras benéficas relacionadas a la sensibilidad, cultura y arte.



SEXOS EN LOS ESPÍRITUS
Del libro: El libro de los espíritus (Allan Kardec):
200. ¿Tienen sexos los espíritus?
«Como lo comprendéis vosotros, no; porque los sexos dependen del organismo. Existe entre ellos amor y simpatía; pero fundados en la semejanza de sentimientos».

201. El espíritu que animó el cuerpo de un hombre, ¿puede en una nueva existencia, animar el de una mujer, y viceversa?
«Sí; unos mismos espíritus animan a los hombres y a las mujeres».

202. Cuando somos espíritus, ¿preferimos encarnarnos en el cuerpo de un hombre o de una mujer?
«Poco le importa al espíritu; porque depende de las pruebas que ha de sufrir».

Los espíritus renacen hombres o mujeres; porque carecen de sexo. Como deben progresar en todo, cada sexo, lo mismo que cada posición social, les ofrece pruebas y deberes especiales y ocasión de adquirir experiencia. El que fuese siempre hombre, no sabría más que lo que saben los hombres.



OBSTÁCULOS A LA REPRODUCCIÓN
Del libro: Estudio sistematizado de la Doctrina Espírita (Consejo Espírita Internacional):
Sabemos que, básicamente, existen dos tipos de obstáculos a la reproducción humana: los que llamamos naturales o «kármicos», por ser impuestos por la justicia Divina en relación con faltas cometidas en el pasado, y los artificiales, producto de la acción del hombre con el fin de impedir la reproducción humana. Estos últimos reciben el nombre genérico de anticonceptivos o anticoncepcionales.


Del libro: El libro de los espíritus (Allan Kardec):
693. Las leyes que tienen por objeto o producen el efecto de crear obstáculos a la reproducción, ¿son contrarias a la ley natural?
«Todo lo que entorpece a la naturaleza en su marcha es contrario a la ley general».
-Hay, no obstante, especies de seres vivientes, animales y plantas, cuyá reproducción indefinida sería perjudicial a otros, y de los cuales sería víctima el mismo hombre en poco tiempo, ¿comete un acto reprensible, conteniendo esa reproducción?
«Dios ha dado al hombre sobre todos los seres vivientes un poder del cual debe usar para el bien, pero no abusar. Puede reglamentar la reproducción según las necesidades, mas no debe entorpecerla sin necesidad. La acción inteligente del hombre es un contrapeso establecido por Dios a fin de equilibrar las fuerzas de la naturaleza, y esto también le distingue de los animales, porque lo hace con conocimiento de causa; pero los mismos animales concurren a este equilibrio; porque el instinto de destrucción que les ha sido dado hace que, al mismo tiempo que atienden a su propia conservación, contienen el desarrollo excesivo, y acaso peligroso, de las especies animales y vegetales de que se alimentan».

694. ¿Qué debemos pensar de los usos que tienen por efecto contener la reproducción con la mira de satisfacer la sensualidad?
«Prueban el predominio del cuerpo sobre el alma y lo material que es el hombre».


Del libro: Acción y Reacción (Francisco Cándido Xavier):
–Ya que nos detenemos en materia de sexología, en la ley de causa y efecto, ¿cómo interpretar la actitud de los matrimonios que evitan tener hijos, de los matrimonios dignos y respetables bajo todos los puntos de vista, que emplean normalmente los anticonceptivos?

Silas se sonrió de un modo extraño, y dijo:
–Si no se desvían hacia la delincuencia del aborto, en la mayoría de los casos son trabajadores desprevenidos que prefieren ahorrar el sudor, hambrientos de comodidad inmediata. Desgraciadamente para ellos, apenas posponen realizaciones sublimes, a las cuales deberán fatalmente volver, porque hay tareas y luchas en la familia, que representan el precio inevitable de nuestra regeneración. Disfrutan la existencia procurando inútilmente engañarse a sí mismos, sin embargo el tiempo les espera, inexorable, para darles a conocer que la redención nos pide el máximo esfuerzo. Negándose a acoger a nuevos hijos, casi siempre programados para ellos antes de la reencarnación, se envuelven en la superficialidad y los preconceptos de las experiencias de nivel más bajo, para despertar, después de la tumba, sintiendo frío en el corazón...



MATRIMONIO Y CELIBATO
695. El matrimonio, es decir, la unión permanente de dos seres, ¿es contrario a la ley natural?
«Es un progreso en la marcha de la humanidad».

696. ¿Qué efecto producirla en la sociedad humana la abolición del matrimonio?
«El regreso a la vida de los brutos».

La unión libre y fortuita de los sexos es el estado natural. El matrimonio es uno de los primeros actos de progreso en las sociedades humanas; porque establece la solidaridad fraternal y se halla en todos los pueblos, aunque en diversas condiciones. La abolición del matrimonio sería, pues, el regreso a la infancia de la humanidad, y haría al hombre inferior a ciertos animales que le dan ejemplo de uniones constantes.

697. La indisolubilidad absoluta del matrimonio, ¿es de ley natural o únicamente humana?
«Es una ley humana muy contraria a la natural, pero los hombres pueden cambiar sus leyes. Sólo las naturales son inmutables».

698. El celibato voluntario, ¿es un estado de perfección meritorio ante Dios?
«No, y los que viven así por egoísmo desagradan a Dios y engañan a todo el mundo».

699. Respecto de ciertas personas, ¿no es el celibato un sacrificio con el fin de consagrarse más completamente al servicio de la humanidad?
«Esto es muy diferente. Yo he dicho por egoísmo. Todo sacrificio personal es meritorio cuando es por el bien, y mientras mayor es aquél, mayor es el mérito».

Dios no puede contradecirse ni encontrar malo lo que é1 ha hecho, y no puede, pues, ver un mérito en la violación de su ley; pero si el celibato no es por sí mismo un estado meritorio, no sucede lo mismo cuando constituye, por renuncia de los goces de la familia, un sacrificio hecho en provecho de la humanidad. Todo sacrificio personal con la mira del bien, y sin premeditación de egoísmo, eleva al hombre por encima de su condición material.



POLIGAMIA
Del libro: El libro de los espíritus (Allan Kardec):
700. La igualdad numérica que aproximadamente existe entre los sexos, ¿es un indicio de la proporción en que han de unirse?
«Sí, porque todo tiene un objeto en la naturaleza».

701. De la poligamia y de la monogamia, ¿cuál está más conforme con la ley natural?
«La poligamia es una ley humana cuya abolición señala un progreso social. El matrimonio, según las miras de Dios, debe estar fundado en el afecto de los seres que se unen. En la poligamia no hay afecto verdaderamente real, sino sensualidad».

Si la poligamia fuera conforme a la ley natural, debiera poder ser universal, lo que sería materialmente imposible, vista la igualdad numérica de los sexos.
La poligamia debe ser considerada como un uso, o una legislación particular apropiada a ciertas costumbres, y que el perfeccionamiento social va haciendo desaparecer poco a poco.



ESTERILIDAD
Uno de los efectos de alguna mala causa que hayamos podido generar en nuestras vidas pasadas puede ser la esterilidad.

Del libro: El Consolador (Por el espíritu Emmanuel de Francisco Cándido Xavier):
40. La fecundidad y la esterilidad ¿son pruebas?
- Dentro del marco de interpretaciones de la Tierra esos conceptos pueden indicar situaciones de prueba para las almas que se encuentran en experiencias edificantes. Sin embargo, si examinamos la cuestión en su aspecto espiritual, nos vemos obligados a reconocer que la esterilidad no existe para el espíritu, que en la Tierra o fuera de ella, puede ser fecundo en las obras de belleza, perfeccionamiento y redención.



AFECTO
Del libro: El Consolador (Por el espíritu Emmanuel de Francisco Cándido Xavier):
184.- ¿Cómo debemos efectuar nuestra auto-educación, esclarecida por la luz del Evangelio, en los problemas de las atracciones sexuales, cuyas tendencias egoístas tantas veces nos llevan a actitudes anti fraternas?
No debemos olvidar que el amor sexual debe ser entendido como el impulso de la vida que conduce al hombre a las grandes realizaciones del amor divino, a través de la progresión de su espiritualización en la devoción y en el sacrificio.
Toda vez que experimentareis disposiciones no fraternales en su círculo, eso significa que predominan en vuestra organización psíquica los recuerdos perjudiciales, tendientes al estancamiento en la marcha evolutiva.
Es ahí que urge el esfuerzo de la auto-educación, porque toda criatura necesita resolver el problema de la renovación de sus propios valores.
Habéis de observar que Dios no extermina las pasiones de los hombres, sino las hace evolucionar, convirtiéndolas por el dolor en sagrados patrimonios del alma, compitiendo a las criaturas dominar el corazón, guiar los impulsos, orientar las tendencias, en la evolución sublime de sus sentimientos.
Examinándose, aún, el elevado coeficiente de enviciamiento del amor sexual, que los hombres crearon para sus destinos, somos obligados a ponderar que, si muchos contraen penosas deudas, entre los excesos de la fortuna, de la inteligencia y del poder, otros lo hacen por el sexo, abusando de uno de los más sagrados puntos de referencia de su vida.
Es por ese motivo que observamos, muchas veces, almas numerosas aprendiendo, entre las angustias sexuales del mundo, la renuncia y el sacrificio, en marcha hacia las más puras adquisiciones del amor divino.
Desprendiéndose, pues, que, al revés de la educación sexual por la satisfacción de los instintos, es imprescindible que los hombres eduquen su alma para la comprensión sagrada del sexo.



ESPÍRITUS FELICES
Del libro: El cielo y el infierno (Allan Kardec):
11. Los espíritus no tienen sexo. No obstante, como hace pocos días que todavía erais hombre, ¿tenéis en vuestro nuevo estado más de la naturaleza masculina que de la femenina?
¿Sucede lo mismo con un espíritu que dejó su cuerpo hace tiempo?
R. No nos importa que nuestra naturaleza sea masculina o femenina, los espíritus no se reproducen. Dios los ha creado a su voluntad, y si por sus miras maravillosas ha querido que los espíritus se reencarnen en la Tierra, debió añadir la reproducción de las especies por el varón y la hembra. Pero vosotros lo conocéis sin que haya necesidad de más explicación. Los espíritus no pueden tener sexo.

“Siempre se ha dicho que los espíritus no tienen sexo. Los sexos no son necesarios sino para la reproducción de los cuerpos, de modo que los espíritus, no reproduciéndose, los sexos serían para ellos inútiles.
Nuestra pregunta no tenía por objeto acreditar el hecho, sino que en razón de la muerte reciente del Sr. Sanson, queríamos saber si le quedaba impresión de su estado terrestre.
“Los espíritus depurados se dan cuenta perfectamente de su naturaleza, pero entre los espíritus inferiores no desmaterializados, hay muchos de ellos que se creen aun lo que eran en la Tierra, y conservan las mismas pasiones y los mismos deseos. Y ésos se creen todavía hombres o mujeres, he ahí por qué han dicho algunos que los espíritus tienen sexo. Así es que ciertas contradicciones provienen del estado más o menos adelantado de los espíritus que se comunican. El mal no está en los espíritus, sino en los que les interrogan y no se toman el trabajo de profundizar las cuestiones.”



CONCLUSIONES:
Del libro: Estudio sistematizado de la Doctrina Espírita (Consejo Espírita Internacional)
La vida sexual de cada criatura humana es para ella misma un terreno sagrado y que, por eso, la abstención, la relación afectiva, la formación de una familia, el celibato, el divorcio y otros acontecimientos del campo del amor, son problemas pertinentes a la responsabilidad de cada uno, erigiéndose, por esa razón, en un asunto no de cuerpo a cuerpo, sino de corazón a corazón.

El hombre es libre para dar a sus energías e impulsos sexuales la dirección que prefiera; pero si para lisonjear a los propios sentidos transforma los recursos genésicos en dolor y desequilibrio, angustia o desesperación para los semejantes, por injuriar los sentimientos ajenos o por la deslealtad y falta de respeto en los compromisos y lazos efectivos, encontrará en las consecuencias de eso la serie de pruebas con las que aprenderá a encender en sí mismo la luz del amor puro.

La sexualidad desequilibrada, permite la sintonía de conciencias no encarnadas, que viven en una indescriptible aflicción y que se hospedan en las mentes encarnadas, absorbiendo energías vitales y generando obsesiones degradantes.

La construcción de la felicidad real no depende del instinto satisfecho. La permuta de las células sexuales entre los seres encarnados, que garantiza la continuidad de las formas físicas en proceso evolutivo, es solamente un aspecto de las múltiples formas de intercambio amoroso. Interesa reconocer que el intercambio de fuerzas sintonizadas entre almas que se aman, supera cualquier exteriorización perceptible de afecto, sustentando obras imperecederas, de vida y de luz, en las ilimitadas esferas del universo.

La vida de a dos, enlazados por el matrimonio, ofrece la oportunidad de progreso, pues la constitución de un hogar no sólo permite la reencarnación de los Espíritus y, por consiguiente, el rescate de faltas del pasado, sino que representa la célula de la familia universal, unidad primera de la educación espiritual.


Sin embargo, debemos considerar que existen personas que deliberadamente optan por el celibato. Abstinencia, en materia de sexo y celibato, en la vida de relación presupone experiencias de la criatura de dos fajas esenciales, la de aquellos Espíritus que eligen semejante posiciones voluntariamente para perfeccionamiento o servicio, en el transcurso de determinada reencarnación, y la de aquellos otros que se ven forzados a adoptarlas, por obra de inhibiciones diversas…

AMOR, CARIDAD y TRABAJO







Homosexualidad






HOMOSEXUALIDAD





El libro: Destino de las almas, nos presenta los resultados impactantes de las investigaciones realizadas por el reconocido psicólogo e hipnoterapeuta Dr. Michael Newton, quien a través de su innovador método de hipnoterapia presenta el estudio de 55 casos de personas que recuerdan en detalle sus vidas anteriores.

En el Ítem 7.2, titulado: Tiempos de vida y elecciones de cuerpo habla sobre el tema de este artículo, diciendo:

Un ejemplo perfecto de alguien preparándose para una prueba es la selección de un cuerpo homosexual. Debido a que la predisposición para ser homosexual o lesbiana, es esencialmente biológica y no el resultado de un aprendizaje social o ambiental, esos cuerpos son tomados por las almas por dos razones básicas. Muchas almas escogen cuerpos de un género particular, alrededor del 75 por ciento de las veces porque ellos se sienten cómodos siendo masculino o femenino. Encuentro que mis pacientes homosexuales han iniciado el proceso de alternar los géneros en sus vidas, lo cual es el reflejo de un alma más desarrollada. Escoger ser un hombre homosexual o una mujer lesbiana es una forma de afectar esa transición en una vida particular. De esta manera, su sexo presente puede no ser tan familiar a ellos como el cuerpo del sexo opuesto, tal como un hombre homosexual siente como si estuviera realmente en el cuerpo de una mujer.

El segundo factor, mucho más importante, es que las almas seleccionan una orientación homosexual o lesbiana para la siguiente vida, porque deliberadamente eligen existir en una sociedad que tendría prejuicios contra ellos. Mis pacientes homosexuales o lesbianas usualmente no son almas jóvenes o inexpertas. Si ellos hacen pública su característica sexual, quiere decir que esta gente ha decidido vivir una vida donde estarán nadando contra la corriente en una cultura con rígidos roles estereotipados de géneros. Ellos pueden intentarlo y sobrellevar el abuso público para encontrar autoestima e identidad propia. Esto requiere osadía y decisión, la cual compruebo cuando llevo esos pacientes de regreso al salón de Selección de Vidas, donde esa decisión fue tomada.

Para ilustrar todo esto, tengo un paciente homosexual, quien fue una vez una emperatriz en China. Después de una larga espera, él está en su primera encarnación desde esa vida de lujo y poder. Esta alma, conocida como Jamona, explicaba que como una emperatriz él estaba en el cuerpo de una mujer muy hermosa que usaba una fortuna en joyas y que era servida con manos y pies, de acuerdo a su rango. Fue una vida de auto indulgencia, falta de confianza en todos a su alrededor por las intrigas de la corte y la adulación de sus súbditos. En el salón de Selección de la Vidas, justo antes de la actual vida de Jamona había tres cuerpos para elegir. Esto es lo que mi cliente dijo sobre su decisión:

De mis tres alternativas, dos eran mujeres y una era un hombre joven y apuesto, que se me dijo "era femenino internamente". Una mujer era muy delgada, casi frágil quien debía vivir una tranquila vida de devota esposa y madre. La otra mujer era elegante, llamativa y destinada a ser una figura social. También era emocionalmente fría. Escogí el hombre porque tendría que confrontar una vida de homosexualidad. Sabía que si podía sobrellevar la vergüenza de la sociedad, eso compensaría mi vida de adulación como una emperatriz.

Estas alternativas estaban siguiendo la extensión usual de las alternativas de cuerpos. La atractiva mujer de sociedad podría haber sido simplemente una extensión de la vida anterior de mi paciente como una figura pública que fue envidiada y absorta en sí misma. El ama de casa podría no haber sido una pobre elección. Aquí se le ofrecía a Jamona una alternativa intermedia donde podría haber aprendido a ser humilde y a aceptar las dificultades de la vida en pobres circunstancias. Aun así el candidato era otra mujer y Jamona deseaba romper un largo ciclo de estar en cuerpos femeninos.

Escoger la vida de un hombre homosexual, de acuerdo a Jamona, era lo más difícil, aunque él ha estado mucho más seguro financieramente que la mujer de recursos ordinarios. No somos dirigidos durante esas elecciones pero las almas más viejas saben que a menudo hay una alternativa tentadora la cual no nos probaría mucho. Jamona sabía que ésta era la mujer de sociedad. Él hizo la elección no porque estuviera presionado para seleccionar el principal candidato del hombre homosexual, sino porque la prueba era claramente la más difícil. Mi paciente me dijo, "ha habido mucha gente en mi vida que me ha tratado con disgusto y aun aversión. Necesitaba experimentar esta discriminación, para sentirme inseguro y vulnerable".

Una cosa que he notado en la selección de los cuerpos es que las almas más avanzadas son capaces de hacer una profunda comparación entre los cuerpos que les son ofrecidos con los períodos de tiempo que son presentados. Yo también veo muchas almas menos avanzadas aceptar el cuerpo que ellos saben que habría que escoger como el mejor curso de acción. Ellos confían en el proceso de selección más que en ellos mismos. Un paciente dijo, "Para mí, tener un nuevo cuerpo es como probarse un nuevo conjunto de ropa, el cual se desea comprar y se espera que no requiera modificaciones".



Allan Kardec no planteó directamente el tema de la homosexualidad, pero en El libro de los espíritus, en el apartado: SEXOS EN LOS ESPÍRITUS, dice en la pregunta 202:

Cuando somos espíritus, ¿preferimos encarnarnos en el cuerpo de un hombre o de una mujer?
«Poco le importa al espíritu; porque depende de las pruebas que ha de sufrir».

En el capítulo 21 del libro Vida y sexo de Francisco Cándido Xavier y dictado por el Espíritu Emmanuel, si se afronta el tema de la homosexualidad. Dice textualmente: 

La homosexualidad, también llamada transexualidad, en los círculos de la ciencia, se define como el conjunto de características, que adopta la criatura para la unión afectiva con otra criatura del mismo sexo, esta situación no encuentra explicación fundamental en los estudios psicológicos que tratan el tema desde el punto de vista material, más es muy comprensible, a la luz de la reencarnación.

Vista la ocurrencia, más, con los preconceptos de la sociedad, hecha en la tierra por la mayoría heterosexual, nos damos cuenta de que esta misma ocurrencia va aumentando en intensidad y extensión, y el mundo ve, en la actualidad, en todos los países, grandes comunidades de hermanos en esas experiencias, formadas por millones de hombres y mujeres, que solicitan atención y respeto, e igualdades con respecto a las criaturas heterosexuales.

La humanidad aprenderá, gradualmente a comprender que los conceptos de normalidad o anormalidad dejan mucho que desear cuando se trata simplemente de señales morfológicas, para levantarse como agentes elevados en la definición de la dignidad humana; toda vez que la individualidad en sí, exalta la vida comunitaria por el propio comportamiento en la sustentación del bien o que por el contrario deprime por el mal que causa la práctica de la delincuencia.

La vida espiritual pura y simple, se rige por afinidades electivas esenciales; pero a través de milenios y milenios, el Espíritu pasa por una secuencia de reencarnaciones, ya sea en condición femenina o ya sea en condición masculina, lo que abona el fenómeno de la bisexualidad, más o menos pronunciado, en casi todas las criaturas.

El hombre y la mujer serán, así mismo acentuadamente masculino o femenino sin especificación psicológica absoluta.

Frente a esto, el tránsito de la individualidad femenina a la masculina o viceversa, al albergar el vestido físico, demostrará fatalmente los trazos de la feminidad, donde se hallaba estacionado por muchos siglos, en que pese al aspecto masculino que lo caracteriza se verifica así mismo un proceso análogo referente a la mujer, en las mismas circunstancias.

Es obviamente comprensible, frente a lo expuesto que el Espíritu al renacer, entre los hombres puede tomar un cuerpo femenino o masculino no solo atendiendo al imperativo de encargos particulares en determinado sector sino también en lo concerniente a las obligaciones regenerativas.

El hombre que abuso de las facultades genésicas, arruinando la existencia de otras personas con la destrucción de uniones y hogares diversos, en muchos casos es inducido a buscar una nueva posición al renacer en un cuerpo morfológicamente femenino, aprendiendo, en esta prisión a equilibrar sus propios sentimientos; y la mujer que actuó de igual manera es impulsada a la reencarnación en un cuerpo morfológicamente masculino con los mismos fines. Y, aún, en muchos casos, Espíritus cultos y sensibles, aspiran a realizar tareas específicas en la elevación de grupos humanos y consecuentemente en la elevación de sí mismos, y piden a los instructores en la vida mayor, quienes los asisten en su inmersión en el campo físico, en un vestido, carnal opuesto a la estructura psicológica en la cual se definen. Con esto tratan de vivir ocultamente en la armadura carnal con la cual se protegen contra consecuencias irreversibles, en el mundo afectivo, a manera de perseverar, sin mayores dificultades, en los objetivos que se halla propuesto.

Observadas las tendencias homosexuales, de los compañeros reencarnados en esta faja probatoria, es necesario darles el amparo educativo adecuado, de la misma manera que se da la educación y la instrucción a la mayoría heterosexual. Y para que se verifique la justicia y la comprensión, camina el mundo de hoy hacia una más alta compresión de los problemas del amor y del sexo, porque así frente a la vida eterna los errores y los aciertos de los hermanos, de cualquier procedencia en los dominios del sexo y del amor son analizados por el mismo elevado modelo de justicia y misericordia. Eso ocurre porque todos los asuntos en esta área de la evolución y de la vida se especifican en la intimidad de la conciencia de cada uno.



REFLEXIÓN:
El sexo no está en el Espíritu, sino en el cuerpo físico. En el Espíritu guardamos nuestras tendencias, conquistas buenas o malas que vamos acumulando en las diferentes existencias.


AMOR, CARIDAD y TRABAJO