Aborto





 



UNIÓN DEL ESPÍRITU Y DEL CUERPO
ABORTO







La ignorancia que existe en este planeta Tierra sobre el espiritismo, es generalmente el principal motivo que conduce a tomar la decisión de poner fin a un embarazo.

El espiritismo nos enseña que somos espíritus que reencarnamos en la Tierra o en otros planetas afines de expiación y pruebas, a fin de ir superando las diversas pruebas impuestas o elegidas según nuestro grado evolutivo, hasta que hayamos alcanzado el nivel de progreso necesario para poder ir a otros mundos más felices llamados de regeneración. Cuando una madre concibe a un hijo, le está dando a su espíritu la ocasión de seguir su camino evolutivo, toda vez que la Tierra es como una escuela para el espíritu encarnado o alma.

Existe toda una minuciosa planificación en el plano espiritual antes de cualquier proceso reencarnatorio, tratando de buscar las pruebas más idóneas para el avance espiritual del espíritu que va a reencarnar. El espíritu que va a reencarnar, ya antes de su concepción y asistido siempre por hermanos de la espiritualidad superior, comienza a relacionarse con su futura madre. La ligación entre el fluido del espíritu reencarnante y el fluido de la madre, magnetiza el óvulo por fecundar, dicho óvulo y según el grado de evolución del espíritu que va a reencarnar, irradiará una determinada frecuencia, haciendo atraer como si de un imán se tratara al espermatozoide que más se adecue a las necesidades de evolución del espíritu a reencarnar de entre los 250 y 300 millones de espermatozoides, amparado por la espiritualidad superior.


Del libro: El libro de los Espíritus (Allan Kardec)
CAPÍTULO VII
REGRESO A LA VIDA CORPORAL
UNIÓN DEL ESPÍRITU Y DEL CUERPO (ALMA)
ABORTO

344. ¿En qué momento se une el espíritu al cuerpo?
«La unión empieza en la concepción; pero no es completa hasta el momento del nacimiento. Desde el instante de la concepción, el espíritu designado para habitar en un cuerpo determinado se une a él por un lazo fluídico, que se va estrechando poco a poco, hasta que el niño sale a luz. El grito que lanza entonces anuncia que pertenece al número de los vivientes y servidores de Dios».

345. ¿La unión del espíritu y del cuerpo es definitiva desde el momento de la concepción? Durante este primer período, ¿podría el espíritu renunciar a habitar en aquel cuerpo?
«La unión es definitiva en el sentido de que otro espíritu no podría reemplazar al designado para aquel cuerpo; pero, como los lazos que a él le unen son muy débiles, fácilmente se rompen y pueden serlo por la voluntad del espíritu que retrocede ante la prueba que ha elegido; pero entonces no vive el niño».

346. ¿Qué sucede al espíritu, si el cuerpo que ha escogido muere antes de nacer?
«Escoge otro».
-¿Qué utilidad pueden tener esas muertes prematuras?
«Las imperfecciones de la materia son las más frecuentes causas de semejantes muertes».

347. ¿Qué utilidad puede tener para el espíritu su encarnación en un cuerpo, que muere pocos días después del nacimiento?
«El ser no tiene conciencia bastante desarrollada de su existencia; la importancia de la muerte es casi nula, y como hemos dicho, es con frecuencia una prueba para los padres».

348. ¿Sabe anticipadamente el espíritu que el cuerpo elegido no tiene probabilidades de vida?
«Lo sabe a veces; pero si por este motivo lo escoge, retrocede ante la prueba».

349. Cuando una encarnación es improductiva para el espíritu, por una causa cualquiera, ¿es suplida inmediatamente por otra existencia?
«No siempre inmediatamente, pues el espíritu necesita tiempo para escoger de nuevo, a menos que la reencarnación instantánea no provenga de una determinación anterior».

350. Unido el espíritu al cuerpo del niño y no pudiendo ya desistir, ¿siente a veces la elección que ha hecho?
« ¿Quieres decir si se queja como hombre de su vida? ¿Si la cambiaría por otra? Si ¿Quieres decir si siente la elección que ha hecho? No, puesto que ignora que la haya elegido. Encarnado el espíritu, no puede sentir una elección de la que no tiene conciencia; pero puede encontrar muy pesada la carga, y si la cree superior a sus fuerzas, entonces acude al suicidio».

351. En el intervalo de la concepción al nacimiento, ¿disfruta el espíritu de todas sus facultades?
«Más o menos según la época; porque no está aún encarnado, sino ligado. Desde el momento de la concepción, la turbación empieza a apoderarse del espíritu, advirtiéndosele de este modo que ha llegado el momento de tomar una nueva existencia. La turbación va aumentando hasta el nacimiento, y en este intervalo su estado es poco más o menos el de un espíritu encarnado, durante el sueño del cuerpo. A medida que se aproxima el acto del nacimiento, bórrense sus ideas y el recuerdo del pasado, del cual cesa, como hombre, de tener conciencia así que entra en la vida; pero este recuerdo lo recobra poco a poco en su estado de espíritu».

352. En el acto del nacimiento, ¿recobra inmediatamente el espíritu la plenitud de sus facultades?
«No, se desarrolla gradualmente con los órganos. Se trata de una nueva existencia y es preciso que aprenda a servirse de sus instrumentos. Las ideas le acuden poco a poco, como sucede al hombre que se despierta y que se encuentra en distinta posición de la que tenía antes de dormirse».

353. No consumándose completa y definitivamente, hasta después del nacimiento, la unión del espíritu y del cuerpo, ¿puede considerarse al feto como dotado de alma?
«El espíritu que debe animarlo existe en cierto modo fuera de él y propiamente hablando, no tiene, pues, un alma, puesto que la encarnación está sólo en vías de operarse; pero está ligado a la que ha de escoger».

354. ¿Cómo se explica la vida intrauterina?
«Es la vida de la planta que vegeta. El niño vive la vida animal. El hombre reúne en si la vida animal y la vegetal que completa, al nacer, con la espiritual».

355. ¿Existen, según indica la ciencia, niños que, desde el seno de la madre, no han nacido viables? ¿Con qué objeto sucede así?
«Sucede a menudo, y Dios lo permite como prueba, ya para los padres, ya para el espíritu destinado a aquel cuerpo».

356. ¿Hay niños que nacen muertos y que no han sido destinados a la encarnación de ningún espíritu?
«Sí, los hay que nunca han tenido un espíritu destinado para su cuerpo, pues nada debía realizarse respecto de ellos. Semejante niño viene únicamente para expiación de sus padres».
-Un ser de esta naturaleza, ¿puede llegar al tiempo normal?
«A veces sí pero entonces no vive».
-Todo niño que sobrevive, pues, al nacimiento, ¿tiene necesidad de un espíritu encarnado?
« ¿Qué sería si no lo tuviese? No sería un ser humano».

357. ¿Qué consecuencias tiene el aborto para el espíritu?
«Es una existencia nula que debe volverse a empezar».

358. ¿Es un crimen el aborto provocado, cualquiera que sea la época de la concepción?
«Desde el momento que violáis la ley de Dios, existe crimen. La madre u otro cualquiera que sea, comete siempre un crimen, quitando la vida al niño antes del nacimiento; porque impide al alma soportar las pruebas, cuyo instrumento había de ser el cuerpo».

359. En el caso de que corriese peligro la vida de la madre a consecuencia del nacimiento del niño, ¿es un crimen sacrificar a éste para salvar a aquélla?
«Es preferible sacrificar al ser que no existe que no al que existe».

360. ¿Es racional guardar al feto las mismas consideraciones que al cuerpo de un niño, que hubiese vívido?
«En todo ved la voluntad de Dios y su obra, y no tratéis, pues, con ligereza cosas que debéis respetar. ¿Por qué no se han de respetar las obras de la creación, incompletas a veces por voluntad del Creador? Esto entra en sus designios, y a juzgar de ellos no está llamado nadie».


Del libro: Estudio sistematizado de la Doctrina Espírita (Consejo Espírita Internacional)
EL ABORTO
«El aborto es un doloroso crimen. Arrancar una criatura del seno materno es un infanticidio confeso». (9)

«Una madre, o quien quiera que sea, cometerá un crimen siempre que quite la vida a una criatura antes de su nacimiento, porque impide a un alma pasar las pruebas a las que serviría de instrumento el cuerpo que se estaba formando».(1)

Entre muchos, podemos destacar tres errores en el procedimiento de esas madres: impedir que un Espíritu reencarne y, consecuentemente, que progrese .Segundo error, ese hijo tal vez represente instrumento que Dios haya dado a los padres para ayudarles en la jornada evolutiva, a través de los cuidados, de las renuncias, de las preocupaciones y trabajos que tendrían. Tercer error: trasgresión del mandamiento divino «no matarás». Y, en ese caso, un asesinato en el que la víctima se encuentra en situación de desigualdad, sin la menor posibilidad de defenderse.

«Queda enteramente librado a la madre asesina; infeliz mujer que se transforma en verdugo y del padre, que se convierte con la complicidad irresponsable, en desvariado homicida». (5)
«El aborto delictuoso es la negación del amor. Aniquilar una vida que brota plena de esperanza impedir al alma reingresar en el mundo corpóreo, bendito escenario de redentoras luchas; negar al Espíritu la oportunidad de reajuste, representa, en cualquier lugar, situación y tiempo, un crimen incalificable.
Asesinato frío, que según la luz de la filosofía espírita, puede merecer prolongadas y dolorosas consecuencias para la psiquis humana». (6)

En el presente, la humanidad se encuentra atacada por una serie de males. Son los homicidios, asaltos, asesinatos, enfermedades, hambre, catástrofes, ignorancia, que hacen que el mundo viva en constantes convulsiones sociales.

«No obstante, existe un crimen más doloroso, por la voluptuosa crueldad con que es practicado, en el silencio del santuario doméstico o en el seno de la Naturaleza…
Crimen aterrador, porque la víctima no tiene voz para suplicar piedad ni brazos robustos con que confiarse a los movimientos de reacción.
Nos referimos al aborto delictuoso, con el que padres inconscientes determinan la muerte de sus propios hijos, al ahogar su existencia antes de que puedan sonreír a la bendición de la luz». (8)

«Sin embargo, en algunos países, en la actualidad, el aborto sin causa justa – y como causa justa debemos considerar al aborto terapéutico, mediante cuya interferencia médica se tiende a salvar la vida orgánica de la gestante – se encuentra legalizado, produciendo una inesperada estadística de elevado índice. En relación con las leyes naturales que rigen la vida, continúa siendo un atentado criminal contra un ser que no se puede defender y por eso mismo, constituye uno de los más nefastos actos de agresión a la criatura humana». (3)

«La vida es un patrimonio divino que no puede dilapidarse irresponsablemente.
Así como los hombres se permiten la comunión carnal, es justo que se sometan al tributo de la responsabilidad del acto aceptado libremente». (4)

«De acuerdo con la Doctrina Espírita, el aborto no encuentra justificación ante Dios, a no ser en casos especialísimos, cuando el médico honrado, sincero y consciente, sentencia que «el nacimiento de la criatura pone en peligro la vida de la madre». Solamente al médico - ¡y a nadie más! – de la ciencia, da autoridad para emitir esa opinión». (6) En ese caso, cuando está en juego la vida de la madre, «es preferible que se sacrifique al ser que todavía no existe a que se sacrifique al que ya existe». (2)

Debemos reflexionar acerca del aborto delictuoso, «para que reconozcamos que es uno de los que en gran medida proporciona molestias de etiología confusa y obsesiones catalogables en la patología de la mente, que ocupan vastos departamentos en los hospitales y prisiones». (7)

« La mujer que lo promueve o que consiente en semejante delito, es obligada, por las leyes irrevocables, a sufrir alteraciones deprimentes en el centro genésico de su alma, predisponiéndose, generalmente, a dolorosas enfermedades, como la inflamación de la matriz, el vaginismo, el dolor uterino, el infarto uterino o la tumoración cancerosa, problemas por los que, muchas veces, desencarna, llegando al Más Allá para responder, ante la justicia Divina, por el crimen practicado. Entonces, se ve a sí misma viva, pero enferma e infeliz, porque, por la incesante recapitulación mental del acto abominable, a través del remordimiento retendrá, por largo tiempo, la degeneración de sus fuerzas genitales.
La mujer que corrompió voluntariamente su centro genésico, recibirá, en el futuro, almas que viciaron la forma que les es peculiar y, por tanto, será madre de criminales y suicidas, en el campo de la reencarnación, regenerando las energías sutiles del periespíritu, a través del sacrificio noble con que se dedicará a los hijos torturados e infelices, de su propia carne, aprendiendo a orar, a servir con nobleza y a mentalizar la maternidad pura y sana, que acabará reconquistando al precio de sufrimiento y de trabajo…» (9)

(1) (2)  El libro de los Espíritus (Allan Kardec)
(3) (4) Aborto delictuoso (Divaldo Pereira Franco)
(5) (6) Aborto delictuoso (Martins Peralva).
(7) Vida y Sexo (Dictado por el espíritu Emmanuel y psicografiada por Francisco Cándido Xavier)
(8) Aborto delictuoso (Diversos autores espirituales)
(9) Acción y reacción (Obra del espíritu André Luiz, psicografiada por Francisco Cándido Xavier)

AMOR, CARIDAD y TRABAJO







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