Influencias espirituales









INFLUENCIAS ESPIRITUALES



La influencia que los Espíritus ejercen sobre nuestros pensamientos y acciones en el día a día es mucho mayor de lo que nosotros imaginamos, porque muchas veces son ellos los que nos dirigen. Esa influencia puede ser buena o mala, oculta u ostensiva, fugaz o duradera, pero, en cualquier situación, ella sólo se concreta por medio de la sintonía que se establece entre los individuos.

En muchos de los pensamientos que tenemos en determinadas situaciones nos surgen ideas diferentes sobre el mismo asunto, y a veces, ideas que se contradicen. Con seguridad en esos momentos estamos siendo blancos de la influencia de los Espíritus, hecho que no todos perciben, especialmente cuando ella se da de forma sutil y oculta.

La influencia que podamos recibir de los espíritus estará en consonancia con el estado moral y evolutivo de nuestro Espíritu.



El libro de los espíritus de Allan Kardec
CAPÍTULO IX: INTERVENCIÓN DE LOS ESPÍRITUS EN EL MUNDO CORPORAL
II.- INFLUENCIA OCULTA DE LOS ESPÍRITUS EN NUESTROS PENSAMIENTOS Y ACCIONES

459. ¿Influyen los espíritus en nuestros pensamientos y acciones?
«Bajo este aspecto su influencia es mayor de lo que creéis; porque a menudo son ellos quienes os dirigen».

460. ¿Tenemos pensamientos propios y otros que nos son sugeridos?
«Vuestra alma es un espíritu que piensa, y ya sabéis que con frecuencia tenéis a la vez varios pensamientos sobre un mismo punto, y a menudo muy contradictorios entre sí. Pues bien, siempre los tenéis propios y nuestros, y esto es lo que os hace andar inciertos; porque tenéis dos ideas que se contradicen».

461. ¿Cómo podemos distinguir los pensamientos que nos son propios de los que nos son sugeridos?
«Cuando un pensamiento os es sugerido, viene a ser como una voz que os habla. Los pensamientos propios son en general los del primer instante. Por lo demás, no os es muy interesante esta distinción, y a menudo es útil no conocerla, pues el hombre obra más libremente. Si se decide por el bien, lo hace de mejor grado, y si toma el camino del mal, aumenta su responsabilidad».

462. ¿Los hombres de talento y genio toman siempre sus ideas de sí mismos?
«A veces las ideas proceden de su propio espíritu, pero a menudo le son sugeridas por otros espíritus que los juzgan capaces de comprenderlas y dignos de transmitirlas. Cuando no las encuentran en sí mismos, acuden a la inspiración, y hacen una evocación sin saberlo».
Si hubiese sido útil que pudiéramos distinguir claramente nuestras propias ideas de las que nos son sugeridas, Dios nos hubiera proporcionado medios para conseguirlo, como nos los da para distinguir la noche del día. Cuando una cosa se nos ofrece vagamente, es porque así debe ser para nuestro bien.

463. A veces se dice que siempre es bueno el primer impulso. ¿Es exacto?
«Puede ser bueno o malo según la naturaleza del espíritu encarnado. Siempre es bueno en aquel que escucha las buenas inspiraciones».

464. ¿Cómo podemos distinguir si un pensamiento que nos es sugerido, procede de un espíritu bueno o malo?
«Examinadlo; los espíritus buenos sólo el bien aconsejan. A vosotros os toca distinguir».

465. ¿Con qué objeto nos impelen al mal los espíritus imperfectos?
«Para haceros sufrir con ellos».
-¿Disminuyen así sus sufrimientos?
«No, pero lo hacen celosos de ver seres más dichosos que ellos».
-¿Qué clase de sufrimiento quieren ocasionar?
«Los que resultan de pertenecer a un orden inferior y de estar alejado de Dios».

466. ¿Por qué permite Dios que los espíritus nos exciten al mal?
«Los espíritus imperfectos son instrumentos destinados a probar la fe y constancia de los hombres en el bien. Tú, como espíritu, debes progresar en la ciencia de lo infinito, y por esto pasas por las pruebas del mal para llegar al bien. Nuestra misión es la de ponerte en el buen camino, y cuando malas influencias obran en ti, es porque te las atraes con el deseo del mal; porque los espíritus inferiores vienen a cooperar al mal, cuando deseas hacerlo. Sólo queriéndolo tú, pueden ayudarte en el mal. Si tienes propensión al homicidio, estarás rodeado de una nube de espíritus que fomentarán en ti esa idea; pero otros te rodearán también que influirán en sentido del bien, lo que equilibra la balanza, abandonándote a tu libre albedrío».
Así Dios deja a nuestra conciencia la elección del camino que hemos de seguir, y libertad de ceder a una u otra de las contrarias influencias que en nosotros obran.

467. ¿Podemos librarnos de la influencia de los espíritus que solicitan al mal?
«Sí; porque no se adhieren más que a los que los solicitan por sus deseos o los atraen con sus pensamientos».

468. ¿Los espíritus cuya influencia rechazamos por medio de la voluntad, renuncian a sus tentativas?
« ¿Qué quieres que hagan? Cuando nada pueden hacer, ceden su puesto; pero atisban, sin embargo, el momento favorable, como el gato atisba al ratón».

469. ¿Por qué medio puede neutralizarse la influencia de los espíritus malos?
«Haciendo bien y poniendo toda vuestra confianza en Dios, rechazáis la influencia de los espíritus inferiores y destruís el imperio que quieren tomar sobre vosotros. Guardaos de escuchar las sugestiones de los espíritus que os suscitan malos pensamientos, que promueven discordias entre vosotros y que os excitan a todas las malas pasiones. Desconfiad sobre todo de los que exaltan vuestro orgullo; porque os atacan por el lado débil. He aquí por qué os hace decir Jesús en la oración dominical: ¡Señor! no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal».

470. Los espíritus que procuran inducirnos al mal, probando así nuestra firmeza en el bien, ¿han recibido la misión de hacerlo, y si cumplen una misión son responsables de ella?
«Ningún espíritu recibe la misión de hacer mal; cuando lo hace, es por su propia voluntad, y sufre por lo tanto, las consecuencias. Dios puede dejarle hacer para probaros; pero no se lo manda, y a vosotros toca rechazarlo».

471. Cuando experimentamos un sentimiento de angustia, de indefinible ansiedad o de satisfacción interior sin causa conocida, ¿depende únicamente de la disposición física?
«Casi siempre es un efecto de las comunicaciones que a pesar vuestro tenéis con los espíritus, o que habéis tenido con ellos durante el sueño».

472. Los espíritus que quieren excitarnos al mal, ¿se reducen a aprovecharse de las circunstancias en que nos encontramos, o pueden producirlas?
«Se aprovechan de las circunstancias; pero a menudo las provocan impulsándoos sin saberlo vosotros hacia el objeto que codiciáis. Así, por ejemplo, un hombre encuentra en su camino una suma de dinero: no creas que son los espíritus los que allí la han colocado; pero pueden sugerir al hombre la idea de pasar por aquel lugar, despertándole entonces la intención de apoderarse del dinero, al paso que otros le sugieren el pensamiento de entregarlo a quien pertenece. Lo mismo sucede con todas las otras tentaciones».


MENSAJE ESPÍRITA:
Amados hermanos, cada ser posee su andadura, que es única – individual. Cada espíritu debe y necesita saber lo máximo de sí, conocerse interiormente, sus puntos positivos y negativos.

Pese a todo, percibimos que muchas veces sufrís influencia de sugestiones negativas, tanto de encarnados como de desencarnados. Pero, ¿cómo es eso?

Afirmamos que si se tienen dudas es preciso zambullirse en sí para obtener las respuestas. Pues podría suceder y sucede que buscáis respuestas en los demás, y éstos pueden recibir influencias espirituales negativas y acaban por orientaros en tal energía y pensamiento.

Estimados hermanos, cuántas veces habéis buscado respuestas fuera de vuestro interior y después os habéis dado cuenta de que ya sabíais la respuesta, pues está en vuestro consciente. En otros momentos recibís sugestiones por influencias negativas debido a que estáis en desequilibrio emocional, físico, mental o espiritual, y termináis procediendo erróneamente, fuera de vuestra andadura evolutiva.

Esto sucede porque os falta el “orar y vigilar”, dejáis de hacer vuestras oraciones diarias por las tribulaciones terrenas cotidianas, y no os dais cuenta siquiera de que dejáis brecha para ataques espirituales.

Despertad, hermanos, percibíos atentamente, manteneos vigilantes en el pensamiento, haced vuestras oraciones y protecciones diariamente.

No dejéis caer vuestro patrón vibratorio para entonces pedir ayuda al mundo espiritual.

Como sabéis bien, tenéis el libre albedrío, y lo respetamos. Estamos siempre a vuestro lado, a menudo actuamos para vuestra protección, no obstante, hay acontecimientos en que es preciso solicitar protección y amparo nuestro, y en esto os incumbe pedir ayuda, pues con toda seguridad estaremos siempre dispuestos para acudir en vuestro auxilio.

Entonces, queridos, sabed, percibid y reconoced que hay en este mundo también un lado invisible y actuante, esperando para acometeros sólo a que le dejéis espacio para hacerlo.

Manteneos atentos a las influencias que recibís, notad qué tipo de energía os rodea; incluso al charlar con alguna persona, ésta puede servir de puente para un ataque energético. Estad atentos, vigilantes y con vuestros pensamientos en el bien, pues así con toda seguridad sólo os alcanzará lo mínimo, y no olvidéis pedir nuestra protección.

Aguardamos vuestras peticiones.
¡Que así sea!

Espíritu que os ama
Canalizado el 15/07/14
Por Dorotea S. Schons



REFLEXIONES:
Existen influencias ocultas de los Espíritus sobre nuestros pensamientos y acciones que hacen que con frecuencia seamos invadidos por pensamientos que entendemos surgen de momento sin siquiera haber considerado pensar sobre eso.

Cuando nos percatamos de que esos pensamientos se tornan insistentes y sin motivo alguno, es  cuando debemos ponernos alertas y tratar de definir primero si son pensamientos positivos que nos inspiran o son pensamientos que por el contrario nos traen tristezas, desasosiegos, frustraciones, o preocupaciones extremas.

Los Espíritas sabemos de estas formas sutiles que los espíritus impuros se aprovechan cuando bajamos la guardia, o nos olvidamos que el mal existe y que en ocasiones abrimos la puerta a comportamientos egoístas, orgullosos, de falta de caridad o compasión.  Habiéndonos  estado comportándonos en bien común, tratando de mejorarnos como seres humanos; vamos cediendo poco a poco a insinuaciones sutiles, que cuando las analizamos no guardan relación alguna con nuestro deseo de moralización.

Es ahí donde debemos reaccionar y atajar esos pensamientos que no son nuestros y rechazarlos con voluntad férrea, pues para eso nos ha dotado Dios del Libre Albedrío.  Esto suele suceder cuando comienzan aflorar algunos comportamientos contrarios a lo que buscamos como espiritas en cuanto a nuestra transformación moral y a nuestra reforma intima.

Cuando sintamos malestar y comprobemos o deduzcamos que no es físico, si no, que puede ser debido a influencias espirituales negativas, debemos aplicar el amor con esos hermanos que nos están perturbando. ¿Cómo? Dirigiéndonos a ellos desde el corazón, cada uno a su manera, por ejemplo:
“Hermanos repetir conmigo: Señor mío… Padre mío Celestial… dame luz y progreso… y hazme reconocer… en la situación que me encuentro. Mirar a vuestra derecha hermanos y seguir la luz que os muestran los buenos hermanos espirituales que os llevarán donde recibiréis ayuda para vuestro progreso espiritual. Id en paz hermanos y no os preocupéis por los que aún aquí quedamos, pues hemos de cumplir aún con nuestra misión”.
Repetirla de vez en cuando hasta que desaparezca el malestar, que repito debemos deducir que no sea físico.

Para neutralizar la influencia de los malos Espíritus, la Doctrina Espírita nos indica una receta simple, pero infalible: la práctica del bien y la fe en Dios. También es necesario aprender a saber controlar nuestros pensamientos.


(Enlace a: Pensamientos)


Fuentes:
El libro de los espíritus de Allan Kardec
oconsolador.com.br
amanecerespirita.blogspot.com.es


AMOR, CARIDAD y TRABAJO









Pensamientos







PENSAMIENTOS



El pensamiento es producto del alma y no secreción del cerebro, como creen ilustrados materialistas. El pensamiento, uno de los atributos del Espíritu, está constituido de partículas, derivadas de la materia elemental primitiva o plasma divino, expresándose también como ondas electromagnéticas que alcanzan velocidades por encima de los 300 mil Km. por segundo (ondas supra luminares(1)).
(1) Del latín supra, encima; luminar, cada uno de los astros que despiden luz.

En los fundamentos de la Creación vibra el pensamiento inmensurable del Creador y sobre ese plasma divino vibra el pensamiento mensurable de la criatura, constituyéndose en el vasto océano de fuerza mental en que los poderes del Espíritu se manifiestan.

El pensamiento es, la base viva de todas las realizaciones en el plano físico y extra físico.

El pensamiento se expresa, en los más diversos tipos de onda: desde las oscilaciones cortas, medias y largas, exteriorizadas por la mente humana, hasta los rayos supra-ultra-cortos, propios de los Espíritus puros. Fuerzas vivas y actuantes, ellos tienen velocidad superior a la de la luz y cada criatura funciona como si fuese una estación de televisión ambulante – en verdad, mucho más avanzada – pudiendo emitirlos y recibirlos.

Una vez emitidos, los pensamientos vuelven inevitablemente al propio emisor, de forma a envolver al ser humano en sus propias ondas de creaciones mentales, y, muchas veces, pueden estar aumentados por los productos de otros seres, que con ellos se armonizan.

Estamos ligados en espíritu con todos los encarnados y desencarnados que piensan como pensamos, tanto más estrechamente cuanto más estrecha la distancia entre nosotros y ellos, esto es, cuanto más íntimamente estemos conjugando la atmósfera mental unos de otros, independientemente de los factores espaciales.

En el libro "Derrotero", Emmanuel enseña que “El pensamiento es generador de los infra corpúsculos o de las líneas de fuerza del mundo subatómico, creador de corrientes de bien o apenas, grandeza o decadencia, vida o muerte, según la voluntad que lo exterioriza y dirige”. Comprendemos con eso que el pensamiento actúa en la base de la materia, en el mundo subatómico, influenciando su funcionamiento.

El pensamiento, vertido continuamente desde la mente del espíritu, actúa en la intimidad celular, por medio de los circuitos y sistema circulatorio energético del organismo humano (centros de fuerza, etc.), de forma que autoriza o desautoriza continuamente los movimientos biológicos que la reencarnación presenta.

En la revista espírita de Junio de 1868, Kardec nos enseña que “El pensamiento y la voluntad son para los espíritus lo que la mano es para el hombre. Por el pensamiento, ellos imprimen a los fluidos tal o cual dirección; aglomerándolos, combinándolos o dispersándolos; forman conjuntos teniendo una apariencia, una forma, un color determinado (...) Algunas veces, esas transformaciones son el resultado de una intención; frecuentemente, son el producto de un pensamiento inconsciente; basta al espíritu pensar en una cosa para que esa cosa se produzca...”. El pensamiento, siendo una onda de energía sutil, en asociación con el sentimiento, plasma en la realidad etérea la naturaleza de nuestros intereses y preocupaciones, sentimientos y fijaciones, en la forma de creaciones mentales, formas-pensamientos, parásitos espirituales, conforme la naturaleza de la creación, que habitan en torno a su foco de origen, haciendo que cada individuo esté permanentemente rodeado por la representación de las cosas, objetos, personas, intereses e intenciones que pueblen su campo mental y su vida íntima. Eso ocurre de tal forma que cualquier espíritu menos ofuscado espiritualmente que se aproxime a nosotros, podrá percibir el tenor de nuestras ocupaciones e intereses, por el halo energético psíquico que irradia de cada uno de nosotros. Tal vez por eso Jesús afirmó que “nada hay oculto, que no haya de manifestarse, ni escondido, que no venga a ser conocido y revelado" (Lucas 8:17), visto que no hay forma de ocultar al universo nuestras creaciones mentales y emocionales.

André Luiz, en “En los dominios de la Mediumnidad”, nos afirma que “donde hay pensamiento hay corrientes mentales, y donde hay corrientes mentales existe asociación. Y toda asociación es interdependencia e influenciación recíproca”.

Allan Kardec al hablar sobre los pensamientos en su libro “El evangelio según el espiritismo”, nos dice:
La verdadera pureza no está sólo en los actos, también está en el pensamiento, porque el que tiene el corazón puro, tampoco piensa en el mal; esto es lo que quiso decir Jesús. Condena el pecado hasta de pensamiento porque es una señal de impureza.

Ese principio, naturalmente nos conduce a esta cuestión: "¿Sufre uno las consecuencias de un mal pensamiento que no se ha ejecutado?" .

Debemos hacer una distinción importante. A medida que el alma, que está en el camino del mal, adelanta en la vida espiritual, se instruye y se despoja poco a poco de sus imperfecciones, según su mayor o menor voluntad, en virtud de su libre albedrío.

Todo mal pensamiento, es, pues, resultado de la imperfección del alma, pero según el deseo que ha concebido de purificarse, ese mal pensamiento viene a ser aún para ella una ocasión de adelantamiento, porque lo rechaza con energía; ese indicio de una mancha que se esfuerza en borrar, si se presenta la ocasión de satisfacer un mal deseo, no cederá, y después que haya resistido, se sentirá más fuerte y alegre por su victoria.

La que, por el contrario, no ha tenido buenas resoluciones, busca la ocasión, y si no llega a cumplir el acto malo, no es por voluntad, sino porque le ha faltado ocasión, y de este modo, es tan culpable como si lo cometiera.

En resumen: en la persona que ni siquiera concibe el pensamiento del mal, el progreso se ha cumplido; en la que tiene este pensamiento, pero que lo rechaza, el progreso está en camino de cumplirse; en aquella, en fin, que tiene ese pensamiento y se complace en el mal, está en todo su vigor; en la una está hecho el trabajo, en la otra está por hacer; Dios, que es justo, toma en cuenta todos esos matices en la responsabilidad de los actos y de los pensamientos del hombre.
 

REFLEXIÓN:
Los malos pensamientos nos producen malos sentimientos, y estos a su vez son capaces de generar males físicos. Así como el alejamiento de los buenos espíritus, incluso de nuestro protector. Sin embargo, los buenos pensamientos producen el efecto contrario.

Esforcémonos, poco a poco, en ir rechazando enérgicamente cualquier mal pensamiento y por ende los sentimientos derivados. Para ello y por ejemplo, podemos ponernos un recordatorio donde pasemos más tiempo.

Aprendamos a manipular positivamente los propios pensamientos y sentimientos, organizándolos e impidiendo que las emociones dominen nuestra razón.

Practiquemos la vía inversa de los pensamientos y sentimientos negativos, que son fruto del sufrimiento o los que lo generan, ejercitando los positivos, derivados del amor.

Perseverando en esto, crearemos un hábito, el cual hará que llegado el momento no tengamos que esforzarnos en recordar que tenemos que rechazar cualquier mal pensamiento, además iremos logrando que nos vengan menos pensamientos impuros, mejorando nuestros sentimientos. En definitiva iremos mejorando física, moral y espiritualmente, así como la relación con nuestro protector o guía espiritual.

El amor, lejos de ser sólo un símbolo religioso, se convierte en una verdad científica a la luz de la Ciencia espírita, presentándose como el camino más fácil corto y el menos complicado para la paz y la felicidad, construcción del reino de Dios en nosotros. Dijo Jesús: “Venid a mí todos vosotros que estáis cansados y oprimidos que os aliviaré. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestra alma. Porque mi yugo es suave, y mi fardo es ligero”. (Mateo 11 28-30). Pensar amorosamente, conectado a la compasión y a la ternura divina, manifestaciones de la misericordia del señor, es el camino para la vitalización del alma y la conexión con el bien, constructores de salud física y espiritual. Concluimos con Emmanuel, que con su sabiduría afirma, por la psicografía de Chico Xavier, en “Pensamiento y vida”: “Nuestro pensamiento crea la vida que buscamos, a través del reflejo de nosotros mismos, hasta que nos identifiquemos, un día, en el curso de los milenios, con la Sabiduría Infinita y con el Infinito Amor, que constituyen el pensamiento y la Vida de Nuestro Padre.”

En fin, todo esto se logra a base de perseverar con mucho AMOR, CARIDAD y TRABAJO.


(Ver tema relacionado: Influencias espirituales)


Bibliografía:
“El alma de la Materia” de Marlene Nobre
“El evangelio según el espiritismo” de Allan Kardec
“El Libro de los Espíritus” de Allan Kardec
“Manipulaciones Genéticas”
Andrei Moreira


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