Vida sin amor

PRIMERO, AMA;
PORQUE LA VIDA
SIN AMOR NO VALE NADA.



La justicia sin amor te hace duro.
La inteligencia sin amor te hace cruel.
La amabilidad sin amor te hace hipócrita.
La Fe sin amor te hace fanático.


El deber sin amor te hace malhumorado.
La cultura sin amor te hace distante.
El orden sin amor te hace complicado.
La agudeza sin amor te hace agresivo.
El honor sin amor te hace extraño.


La amistad sin amor te hace interesado.
El poseer sin amor te hace avaricioso.
La responsabilidad sin amor te hace implacable.
El trabajo sin amor te hace esclavo.
La ambición sin amor te hace injusto.


El dolor sin amor es fracaso.
Las lágrimas sin amor son inútiles.
Los “ayes” sin amor son lamentos.
Las súplicas sin amor son impaciencias.


Por último, ama; porque, como decía S. Juan de la Cruz:
“Al atardecer de la nuestra vida se nos juzgará sobre el amor”


AMOR, CARIDAD y TRABAJO







¿Quién es Allan Kardec?




Allan Kardec (n. Lyon, 3 de octubre de 1804 - m. París, 31 de marzo de 1869, inhumado en entierro civil el 2 de abril) fue el seudónimo del pedagogo francés Hippolyte Léon Denizard Rivail, quien es conocido hoy como el sistematizador del Espiritismo.

Biografía y obra

Hizo sus primeros estudios en Lyon y los completó en Yverdon (Suiza), en el Instituto del célebre profesor Pestalozzi, conocido por ser uno de los más respetados centros de enseñanza de toda Europa, por el que pasaron famosos intelectuales de aquella época.

Rivail alcanzó buen nivel de conocimientos tanto en el campo de las ciencias como en el de las letras, realizó estudios médicos y se entregó a fondo a la lingüística. Hablaba correctamente el alemán, el inglés, el italiano el español y el holandés. Varias conocidas enciclopedias, como la Nueva Enciclopedia Larousse, explican que llegó a ser miembro de la Real Academia de Ciencias Naturales de Francia y que en 1824 ya se había trasladado a París, donde se dedicó a la enseñanza. Lo hizo primero en la institución fundada por él mismo sobre el modelo del Centro de su maestro Pestalozzi, y más tarde de forma privada, cuando ciertos problemas económicos le obligaron a la liquidación de su instituto y a desenvolverse como tenedor de libros y como contable de tres casas de comercio, además de ocuparse en la traducción de obras inglesas y alemanas. Contrajo matrimonio en 1832 con la institutriz Amelia Boudet, nueve años mayor que él, y fue en este periodo de su vida cuando elaboró y publicó, con éxito, los siguientes libros:
  • 1828: Plan propuesto para el mejoramiento de la instrucción pública.
  • 1829: Curso práctico y teórico de Aritmética, según el Método de Pestalozzi, con modificaciones.
  • 1831: Gramática francesa clásica.
  • 1846: Manual de los exámenes para los diplomas de capacidad.
  • 1848: Catecismo gramatical de la lengua francesa.
Un segundo periodo biográfico comenzó para Rivail cuando, en 1854, oyó hablar por primera vez del fenómeno de las "mesas parlantes", al que solo empezó a conceder crédito tras haber sido testigo, en mayo de 1855, de inexplicables fenómenos relacionados con mesas ambulatorias y giratorias o "danzantes", así como con la llamada "escritura automática". Persuadido de la existencia de una región espiritual habitada por almas inmortales desencarnadas con las que era posible comunicarse, Rivail se decidió a examinar una voluminosa colección de escritos psicográficos que le proporcionaron amigos espiritistas interesados en su juicio y empezó a asistir con regularidad a sesiones, preparado siempre con una serie de preguntas que le eran respondidas de “manera precisa, profunda y lógica", a través de los sujetos a los que el Espiritismo denomina "médiums", porque actúan como intermediarios en las comunicaciones con las supuestas almas desencarnadas. Toda esta materia, debidamente “repasada y corregida” por la entidad espiritual que se identificó ante Rivail como "la Verdad”, sirvió de base al cuerpo de doctrina de El libro de los espíritus, su obra aparecida el 18 de abril de 1857, cuya primera edición se agotó en pocos días, llegándose a la décimo sexta en vida del autor. En los Prolegómenos de esta obra se lee: "Los Espíritus anuncian que los tiempos designados por la Providencia para una manifestación universal han llegado ya, y que siendo ministros de Dios y agentes de su voluntad, su misión es la de instruir e ilustrar a los hombres, abriendo una nueva era a la regeneración de la humanidad. Este libro es la recopilación de su enseñanza."

El éxito de El Libro de los Espíritus propició la fundación de la Revue Spirite y la constitución formal, en 1858, de la Sociedad Espiritista de París, que Rivail presidiría hasta su muerte.

Su “espíritu protector” le había informado de que en una existencia previa, en el tiempo de los druidas, ambos se habían conocido en la Galia y él se llamaba "Allan Kardec". El Libro de los Espíritus fue el primer trabajo en que el autor sustituyó por este su nombre real, y el acta de nacimiento del Espiritismo latino, que, a diferencia del anglosajón, defiende el supuesto reencarnacionista, particularmente como explicación del origen de las desigualdades entre los hombres, con frecuencia aparentemente injustas. Los espíritus -escribe Hereward Carrington- "que se comunican a través de los médiums franceses aseguran que la reencarnación es un hecho, en tanto que los que hablan por boca de los médiums ingleses y americanos declaran que no es cierto. ¿Cómo podemos conjugar esas discrepancias? (...) son un verdadero obstáculo para muchos espiritistas (...). Los espíritus afirman que después de la muerte no son omniscientes. Por el contrario, llegan a la otra vida con todos sus prejuicios, creencias y opiniones (...) se limita(n) a expresar su propia creencia, que puede o no ser verdad".

Desde el principio, Allan Kardec afirmó “que los Espíritus, siendo simplemente las almas de los hombres, no tienen ni conocimiento supremo ni sabiduría suprema; que su inteligencia depende del progreso que hayan hecho y que su opinión no es más que una opinión personal”, por lo que "no se debe dar ciegamente crédito a todo lo que dicen los Espíritus". A lo largo de sus escritos habla de espíritus superiores e inferiores: "encuéntranse en el mundo de los Espíritus, como en la tierra, todos los géneros de perversidad y todos los grados de superioridad intelectual y moral": espíritus buenos y malos, espíritus menores, espíritus malvados y rebeldes, espíritus errantes, espíritus vulgares y espíritus mentirosos "que usurpan a menudo nombres conocidos y venerados" y "dicen haber sido Sócrates, Julio César, Carlomagno, Fenelon, Napoleón, Washington, etc." La "comprobación que de su identidad puede tenerse (...) es, efectivamente, difícil; pero si no puede conseguirse tan auténtica como la que resulta de un acta del estado civil, puédese obtenerla presuntiva, por lo menos, con arreglo a ciertos indicios". En Qué es el Espiritismo, Rivail también admite que algunos espíritus son “mentirosos, fraudulentos, hipócritas, malvados y vengativos” y capaces de utilizar lenguaje grosero. Autores espiritistas posteriores han repetido advertencias en el mismo sentido, que apoyan la afirmación de Allan Kardec: "la sustitución de los Espíritus (...) es una de las dificultades del Espiritismo práctico; pero nunca hemos dicho que la ciencia espiritista fuese fácil, ni que se la pueda alcanzar bromeando, siendo en este punto igual a otra ciencia cualquiera".

Nuevas obras serían sustanciales en la labor de sistematización de las ideas espíritas o espiritistas, ideas que, siendo la clave de su interpretación de las religiones, de orientación unificadora, Allan Kardec no consideraba de índole propiamente religiosa, sino científica, por no estar fundadas en fe ni revelación sobrenatural algunas, sino en la reflexión sobre el hecho de experiencia de las comunicaciones de los propios seres fallecidos: "El Espiritismo es a la vez una ciencia de observación y una doctrina filosófica. Como ciencia práctica, consiste en relaciones que pueden establecerse con los Espíritus; como doctrina filosófica, comprende todas las consecuencias morales que se desprenden de semejantes relaciones. Podríamos definirlo así: El Espiritismo es la ciencia que trata de la naturaleza, origen y destino de los espíritus y de sus relaciones con el mundo corporal." Las principales entre las obras aludidas fueron: El Libro de los Médiums (1860), Qué es el Espiritismo (1862), El Evangelio según el Espiritismo (1864), El Cielo y el Infierno o la Justicia divina según el Espiritismo (1865), La génesis, los milagros y las profecías según el Espiritismo (1867). Han aparecido, asimismo, ediciones póstumas.

Es interesante que las exposiciones de Allan Kardec viesen la luz en años próximos a los de la aparición de obras como Manifiesto del Partido Comunista de K. Marx y F. Engels o El origen de las especies, de Ch. Darwin, mientras se asistía al momento de esplendor del Positivismo y el materialismo filosóficos y científicos. En relación con el primero, Allan Kardec presentó su "nueva doctrina filosófica" como respondiendo "a las aspiraciones del hombre respecto del porvenir; pero como apoya la teoría de éste en bases positivas y racionales, se amolda al espíritu positivista del siglo", haciendo "sus prosélitos precisamente en la clase ilustrada, y esto en todos los países del mundo". En cuanto al segundo, la coincidencia del Espiritismo con la Iglesia Católica en su oposición al materialismo, así como en la moral centrada en la caridad, le hacían incomprensible la, por otra parte, coherente condena de Roma, formalizada en la inclusión, en 1864, de las obras de Kardec en el entonces vigente Índice de libros prohibidos. El rechazo eclesiástico ya había dado lugar, por ejemplo, a la quema de 300 libros espiritistas llevada a cabo en 1861 en Barcelona, tras haber sido confiscados por el obispo de esta diócesis a través del Santo Oficio. "El Espiritismo", escribe Rivail, "es la prueba patente de la existencia del alma, de su individualidad después de la muerte, de su inmortalidad y de su suerte verdadera; es, pues, la destrucción del materialismo, no con razonamiento, sino con hechos.

AMOR, CARIDAD y TRABAJO

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Obras de Allan Kardec










                       

                     


 


ESPIRITISMO o DOCTRINA ESPÍRITA









ESPIRITISMO o DOCTRINA ESPÍRITA





Definición de doctrina (Wikipedia):
Doctrina (del [latín] doctrina) es un conjunto coherente de enseñanzas o instrucciones. Pueden estar basadas en un sistema de creencias sobre una rama de conocimiento, campo de estudio o ciencia concreta, especialmente al cuerpo del dogma de una religión, tal como es enseñado por las instituciones del horario nuevo; ser los principios o posiciones que se mantienen respecto a una materia o cuestión determinadas; o un sistema de postulados, científicos o no (frecuentemente con la pretensión de validez general o universal).

Definición de filosofía (Wikipedia):
La filosofía (del latín philosophĭa, y éste del griego antiguo φιλοσοφία, «amor por la sabiduría») es el estudio de una variedad de problemas fundamentales acerca de cuestiones como la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza, la mente y el lenguaje.
 
Definición de Doctrina Espiritista:

La doctrina espiritista es un conjunto armonioso de enseñanzas que posee las siguientes características:

Auxilia a pensar, a sentir y a actuar, de forma verdadera, objetiva y sana, con relación a nosotros mismos, el universo y Dios.

Fue dictada por los espíritus.

Fue codificada (transcrita y organizada en libros) por Allan Kardec (1804 a 1869).


El término <<espiritismo>>, del francés spiritisme, de spirit: ‘espíritu’ e isme: ‘doctrina’, fue creado por el francés Allán Kardec para nombrar específicamente la doctrina de los espíritus.


QUÉ ES:
* Es el conjunto de principios y leyes revelados por los Espíritus superiores, contenidos en las obras de Allan Kardec (1804 a 1869), que constituyen la Codificación Espírita: «El Libro de los Espíritus», «El Libro de los Médiums», «El Evangelio según el Espiritismo», «El Cielo y el Infierno» y «La Génesis».

* «El Espiritismo es la ciencia que trata de la naturaleza, el origen y destino de los espíritus, así como de sus relaciones con el mundo corporal». Allan Kardec (Qué es el Espiritismo – Preámbulo)

* «El Espiritismo realiza lo que Jesús dijo acerca del Consolador Prometido: conocimiento de las cosas que hace que el hombre sepa de dónde viene, hacia dónde va y por qué está en la Tierra; recuerdo de los verdaderos principios de la ley de Dios y consuelo por la fe y la esperanza».

Allan Kardec
(El Evangelio según el Espiritismo – cap. VI, ítem 4)



LA DOCTRINA ESPÍRITA SE BASA O FUNDAMENTA EN TRES ASPECTOS:

1.- Científico (Expuesto en el Libro de los Médiums): 
En el cual son presentados los hechos espiritistas, que son:

-La estructura del ser humano: Espíritu, Periespíritu y Cuerpo físico.

-La comunicación con los espíritus (Mediumnidad).

-La reencarnación: nacemos, vivimos y morimos muchas veces.

-La pluralidad de los mundos habitados. En el universo hay muchas regiones habitadas por seres inteligentes.


2.- Filosófico (Expuesto en el Libro de los Espíritus):

En el cual se explican las razones de los hechos espiritistas, entre las cuales:

-Dios, que es la razón primera de todas las cosas y que estableció leyes que dirigen la creación; entre esas leyes hay dos muy importantes para la comprensión de los hechos espiritistas:

-Ley de Libertad, Acción y Reacción.

-Ley de Evolución.


3.- Moral (Expuesto en el libro El Evangelio según el Espiritismo):
De la cual proceden las reglas de conducta correcta para nuestra vida.




QUÉ REVELA:
* Revela conceptos nuevos y más profundos con respecto a Dios, el Universo, el Hombre, los Espíritus y las Leyes que rigen la vida.

* Revela además qué somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos, cuál es el objetivo de nuestra existencia y cuál es la razón del dolor y del sufrimiento.




SU ALCANCE:
* Como revela conceptos nuevos acerca del hombre y todo lo que lo rodea, el Espiritismo abarca todas las áreas del conocimiento, de las actividades, del comportamiento humano abriendo de ese modo una nueva era para la regeneración de la Humanidad.

* Puede y debe ser estudiado, analizado y practicado en todos los aspectos fundamentales de la vida, tales como: científico, filosófico, religioso, ético, moral, educacional, social.




SUS ENSEÑANZAS FUNDAMENTALES:
* Dios es la inteligencia suprema, causa primera de todas las cosas. Es eterno, inmutable, inmaterial, único, omnipotente, soberanamente justo y bueno.

* El Universo ha sido creado por Dios. Abarca todos los seres racionales e irracionales, animados e inanimados, materiales e inmateriales.

* Más allá del mundo corporal, morada de los Espíritus encarnados, que son los hombres, existe el mundo espiritual, morada de los Espíritus no encarnados.

* En el Universo existen otros mundos habitados por seres de diferentes grados evolutivos: iguales, más evolucionados y menos evolucionados que los hombres.

* Las leyes de la Naturaleza son leyes divinas, puesto que Dios es su autor. Abarcan tanto las leyes físicas como las leyes morales.

* El hombre es un Espíritu encarnado en un cuerpo material. El periespíritu es el cuerpo semimaterial que une el Espíritu al cuerpo material.

* Los Espíritus son los seres inteligentes de la creación. Constituyen el mundo de los Espíritus que preexiste y sobrevive a todo.

* Los Espíritus son creados simples e ignorantes. Evolucionan, intelectual y moralmente, y pasan de un orden inferior a otro más elevado hasta alcanzar la perfección, cuando gozan de inalterable felicidad.

* Los Espíritus conservan su individualidad, antes, durante y después de cada encarnación.

* Los Espíritus reencarnan tantas veces como fueren necesarias para su propio perfeccionamiento.

* Los Espíritus evolucionan siempre. En sus múltiples existencias corporales pueden estacionarse, pero nunca retroceden. La rapidez de su progreso intelectual y moral depende de los esfuerzos que hagan para llegar a la perfección.

* Los Espíritus pertenecen a diferentes órdenes, conforme con el grado de perfección que hayan alcanzado: Espíritus puros, que han llegado a la máxima perfección; Espíritus buenos, en los cuales predomina el deseo del bien; Espíritus imperfectos, caracterizados por la ignorancia, el deseo del mal y las pasiones inferiores.

* Las relaciones de los Espíritus con los hombres son constantes y han existido siempre. Los Espíritus buenos nos inducen al bien, nos sustentan en las pruebas de la vida y nos ayudan a soportarlas con coraje y resignación. Los imperfectos nos inducen al error.

* Jesús es el guía y modelo para toda la humanidad. La Doctrina que enseñó y ejemplificó es la expresión más pura de la Ley de Dios.

* La moral de Cristo, contenida en el Evangelio, constituye el derrotero para la evolución segura de todos los hombres; su práctica es la solución para todos los problemas humanos y el objetivo hacia el cual debe dirigirse la humanidad.

* El hombre tiene libre albedrío para obrar, luego es responsable por las consecuencias de sus acciones.

* La vida futura reserva a los hombres penas y goces compatibles con su proceder, respetuosos o no de la Ley de Dios.

* La oración es un acto de adoración a Dios. Está en la ley natural y es el resultado de un sentimiento innato en el hombre, tanto como es innata la idea de la existencia del Creador.

* La oración mejora al hombre. Aquél que ora con fervor y confianza se fortalece contra las tentaciones del mal y Dios le envía a los buenos Espíritus para que lo asistan. Éste es un auxilio que jamás se le rehúsa, cuando ha sido pedido con sinceridad.


CONSEJO ESPÍRITA INTERNACIONAL – CEI. Conozca el Espiritismo, una nueva era para la humanidad: Folletos de la Campaña de divulgación del Espiritismo. Brasilia: CEI, 1998

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Dolor y sufrimiento







¿ES LO MISMO DOLOR Y SUFRIMIENTO........?


La disertación que deseo haceros, trata sobre el dolor y el sufrimiento. Sufrimiento que forma parte de nuestras vidas, por ser un mecanismo de la naturaleza, a través del cual, el progreso intelectual y moral se expresa y se consolida.

Antes de nada os voy a leer una reflexión que he leído sobre el dolor y el sufrimiento:

¿Somos capaces de diferenciar el dolor del sufrimiento?
Generalmente hablamos de los dos términos como si tuvieran un significado común, existen claras y profundas diferencias.


¿Nos enseñan a gestionar el sufrimiento?
El sufrimiento es una de las realidades más conflictivas de la experiencia humana, ya que desafía nuestro sentido de búsqueda de paz y felicidad. Su impacto es tan grande que solo cobra significado en lo más profundo del ser humano, el espíritu, el cual queda desvelado y al descubierto al encontrarse la persona en situación límite.

Al hablar de sufrimiento hay que distinguirlo del dolor, el sufrimiento contiene una dimensión psicológica y espiritual que se añade al dolor físico. El dolor ha sido definido por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) como "una sensación desagradable y una experiencia emocional asociadas con una lesión tisular, actual o potencial o descrita en términos de dicha lesión”.

(Tisular quiere decir perteneciente o relativo a los tejidos de los organismos)

Si bien el dolor tiene origen físico, el sufrimiento atraviesa toda la estructura antropológica del ser humano, con causa en la interrelación psicofísica y psicoespiritual existente en la dimensión integral del ser humano.

(Antropológica es la Ciencia social que estudia al ser humano de una forma integral)

La naturaleza humana desde su creación está sometida a permanentes cambios, nada es inmutable. El dolor, es un hecho inevitable por ser inherente a la condición humana.


No hay persona sin dolor, y si hay una, no es un ser humano, tal como dice un proverbio chino. El sufrimiento, en cambio, es el nivel de daño que puede causarnos un dolor determinado. Eliminar el dolor no está en nuestras manos, pero mitigar e incluso eliminar algunos sufrimientos nuestros o de los demás, depende de nosotros y no tanto del tipo de dolor que se trate. No existe un dolor en genérico, sino “mi” dolor.

En el elemento subjetivo está el principal condicionante, en la actitud que mantengamos cuando llega un hecho doloroso concreto.

Ante un mismo dolor, unos luchan por salir cuanto antes de su situación dolorosa, mientras que otros se reconcentran en su sufrimiento no haciendo sino ampliar la carga de dolor que llevan. Todos no reaccionamos igual ante el mismo estímulo, ni tampoco ante el sufrimiento inevitable.

Superar el sufrimiento solo es posible mediante una decisión personal de vivir ciertas actitudes, que son las mismas en todo tiempo y lugar porque son inherentes a la madurez humana. “No importa qué, si no cómo sufras”, nos dijo Séneca.

La serenidad o la alegría, nacen dentro de cada persona, y no de las circunstancias de la vida aunque condicionen lo suyo.

(Fuente: Camova)



En el libro de Allan Kardec titulado “El cielo y el infierno”, en cuyo Prefacio nos dice: “Como en los demás escritos sobre la doctrina espírita, no hemos puesto nada que sea el producto de un sistema preconcebido o de una concepción personal, que no tendría ninguna autoridad. Todo es deducción de la observación y de la concordancia de los hechos.”. En dicho libro relata a través de médiums y desencarnados o a punto de desencarnar, situaciones reales del alma durante y después de la muerte, tras haber pasado por pruebas de sufrimientos, por ejemplo:

Pregunta del médium:
¿Qué efecto os hace experimentar la vista de vuestro cuerpo, que está a nuestro lado?

Respuesta del espíritu desencarnado:
¡Mi cuerpo, pobre e ínfimo despojo, tú debes ir al polvo, y yo conservo el recuerdo de todos los que me estimaban! ¡Miro esta pobre carne, deforme envoltura de mi espíritu, prueba de tantos años! ¡Gracias, pobre cuerpo mío! Tú has purificado mi espíritu, y el sufrimiento, diez veces santo, me ha proporcionado un lugar bien merecido, puesto que encuentro enseguida la facultad de hablaros.


Otra pregunta a otro espíritu desencarnado:
¿Querríais, para nuestra instrucción y el interés que nos inspira vuestra vida ejemplar, describirnos cómo se ha efectuado en vos el pasaje de la vida corporal a la vida espiritual, así como vuestra situación en el mundo de los espíritus?

Respuesta:
Con mucho gusto. Esta relación no será solamente útil para vosotros, sino que lo será también para mí. Dirigiendo mis pensamientos a la Tierra, la comparación me hace apreciar mejor todavía la bondad del Creador. Vosotros sabéis cuántas tribulaciones envolvieron mi vida terrestre.

No tuve jamás falta de valor en la adversidad, ¡gracias a Dios!, y hoy día me felicito de esto.

¡Cuánto hubiera perdido si me hubiese desanimado! Tiemblo sólo al pensar que por mi cobardía, lo que he sufrido hubiera sido sin provecho y tendría que volver a empezar. ¡Oh, amigos míos! Si pudieseis penetraros bien de esta verdad, veríais que en ello va vuestra vida futura. Ciertamente no es comprar esta dicha demasiado cara, pagándola sólo con algunos años de sufrimientos. ¡Si supieseis cuán poca cosa son algunos años en presencia de lo infinito!



Indagando sobre si el sufrimiento en el conjunto de nuestras múltiples reencarnaciones en este Planeta, nos puede ayudar o no, en nuestro progreso o evolución espiritual, según nuestro grado de aceptación, quisiera transmitiros lo que nos dicen nuestros hermanos espirituales superiores sobre este tema a través de “El libro de los espíritus” de Allan Kardec, codificador de la doctrina espírita, en las siguientes preguntas:

1004. ¿En qué se basa la duración de los sufrimientos del culpable?
«En el tiempo necesario para su mejoramiento. Siendo el estado de sufrimiento o de felicidad proporcional al grado de purificación del espíritu, la duración y naturaleza de sus sufrimientos dependen del tiempo que emplea en mejorarse. A medida que progresa y que se purifican sus sentimientos, disminuyen sus sufrimientos y cambian de naturaleza.


1006. ¿Puede ser eterna la duración de los sufrimientos del espíritu?
«Sin duda, si fuese eternamente malo; es decir, que, si nunca hubiese de arrepentirse y mejorarse, sufriría eternamente; pero Dios no ha creado seres para que se consagren a perpetuo mal. Los creó únicamente sencillos e ignorantes, y todos deben progresar en un tiempo más o menos largo, según su voluntad. Ésta puede ser más o menos tardía, como hay niños más o menos precoces, pero tarde o temprano se despierta por la irresistible necesidad que experimenta el espíritu de salir de su inferioridad, y de ser feliz. La ley que rige la duración de las penas es, pues, eminentemente sabia y benévola, puesto que subordina esta duración a los esfuerzos del espíritu. Jamás le priva de su libre albedrío, y si hace mal uso de él sufre las consecuencias. SAN LUIS».


726. Si los sufrimientos de este mundo nos elevan según el modo como se soportan, ¿nos elevamos por los que voluntariamente nos creamos?
«Los únicos sufrimientos que elevan son los naturales, porque proceden de Dios; los sufrimientos voluntarios para nada sirven cuando ningún bien reportan a los otros. ¿Crees tú que los que acortan su vida con rigores sobrehumanos, como los bonzos, los faquires y ciertos fanáticos de muchas sectas, adelantan en su camino? ¿Por qué no trabajan mejor en bien de sus semejantes? Que vistan al indigente, que consuelen al que llora, que trabajen por el enfermo, que sufran privaciones para aliviar a los desgraciados, y entonces su vida será útil y agradable a Dios. Cuando en los sufrimientos voluntarios que se experimentan, no se mira más que a sí mismo, es egoísmo; cuando se sufre por los otros, es caridad. Estos son los preceptos de Cristo».



A continuación os leo textualmente fragmentos del libro de León Denis titulado “El problema del ser, del destino y del dolor”, sobre el tema que nos ocupa:

-El espíritu se fortifica, se perfecciona, se purifica en la lucha y en el sufrimiento.

-Toda la Naturaleza sufre; todo lo que vive, la planta, el animal y el hombre, está sujeto al dolor. El sufrimiento es, principalmente, un medio de evolución, de educación.

-El sufrimiento, por su acción química, tiene siempre un resultado útil, y ese resultado varía infinitamente según los individuos y su estado de adelantamiento. Perfeccionando nuestro envoltorio material, se da más fuerza al ser interior, más facilidad para desapegarse de las cosas terrenas. En otros, más adelantados en su grado de evolución, actuará en el sentido moral. El dolor es como un ala dada al alma esclavizada por la carne para ayudarla a desprenderse y a elevarse más alto.

-Hombre, hermano mío, aprende a sufrir, porque el dolor es santo. El es el más noble agente de la perfección. Penetrante y fecundo, es indispensable a la vida de todo aquel que no quiere quedar petrificado en el egoísmo y en la indiferencia. Es una verdad filosófica que Dios envía el sufrimiento a aquellos a quienes ama: "Yo soy esclavo, mutilado, decía Epicteto, otro Irus en pobreza y miseria y todavía amado de los dioses."

Aprende a sufrir. No te diré: busca el dolor. Pero cuando él se yergue inevitable en tu camino, acógelo como a un amigo. Aprende a conocerlo, a apreciar su belleza austera, a entender sus secretas enseñanzas. Estudia su obra oculta. En vez de revelarte contra él, o en vez, de quedar postrado, inerte y débil ante su acción, asocia tu voluntad, tu pensamiento al blanco que él visa, trata de sacar de ella, en su paso por tu vida, todo el provecho que él puede ofrecer al espíritu y al corazón.



ESTADOS DE SUFRIMIENTO:
Del libro Acción y Reacción de Francisco Cándido Xavier
Es justo recordar que nuestro esfuerzo de auto reajuste en la vida espiritual antes de alcanzar la reencarnación, en la mayoría de las circunstancias nos ayuda mucho, garantizándonos una infancia y una juventud repletas de esperanza y de tranquilidad, así como en las recapitulaciones de la madurez, con excepción hecha, naturalmente, de los problemas de dura e inmediata expiación, en los que el alma es obligada a sufrir duros padecimientos, muchas veces desde el vientre materno.

Habíamos llegado, en el plano físico, a una pequeña casa constituida por tres habitaciones mal amuebladas y estrechas.

El reloj marcaba algunos minutos después de las doce de la noche. Acompañando a Silas, cuya presencia desplazó a diversas entidades de la sombra que allí se habían juntado con manifiesta intención de perturbar, ingresamos en un humilde cuarto.

Percibimos, sin palabras, que el problema era, efectivamente, desolador.

Junto a una pobre señora, desolada y exhausta, lloriqueaba inquieta una niñita de tres años... Se la veía en los ojos desorbitados e inconscientes, el estigma de los que están marcados por un irremediable sufrimiento, al nacer.



Del libro El cielo y el infierno de Allan Kardec
Código penal de las penas futuras
10. El espíritu sufre la pena de sus imperfecciones, bien en el mundo espiritual o bien en el mundo corporal. Todas las miserias y vicisitudes que se sufren en la vida corporal son consecuencia de nuestras imperfecciones o expiaciones de faltas cometidas, ya sea en la existencia presente o en las precedentes.

Por la naturaleza de los sufrimientos y de las vicisitudes que acontecen en la vida corporal se puede juzgar la naturaleza de las faltas cometidas en una anterior existencia, y las imperfecciones causantes de ellas.



Del libro Estudio sistematizado de la doctrina espírita
EL PROCESO OBSESIVO:
EL OBSESOR Y EL OBSESADO
EL NIÑO OBSESADO
Tal como sucede con otras enfermedades que afectan a los niños, un cuadro obsesivo despierta en todos nosotros un profundo sentimiento de conmiseración y el ímpetu de aliviar y proteger al niño. El niño obsesado se muestra inquieto, irritado, con problemas de comportamiento que a la Psicología le resulta imposible explicar. En realidad, los niños en tales condiciones casi siempre desde que encarnan, están ya aprisionados por las reminiscencias de vidas anteriores o por recuerdos de tormentos que han sufrido o hecho sufrir en el Plano Espiritual. La nueva existencia atenúa bastante sus sufrimientos y constituye una oportunidad de reparación para el Espíritu, que podrá ejercitar la paciencia, la resignación y la humildad.



Del libro El evangelio según el espiritismo de Allan Kardec
Causas anteriores de las aflicciones
¿Por qué, pues, tantos seres desgraciados, mientras que a su lado, bajo un mismo techo, en la misma familia, hay otros favorecidos en todos conceptos?

¿Qué diremos, en fin, de esos niños que mueren en edad temprana y no conocieron, de la vida más que los sufrimientos? Problemas que ninguna filosofía ha podido aún resolver, anomalías que ninguna religión ha podido justificar y que serían la negación de la bondad, de la justicia y de la providencia de Dios, en la hipótesis de que el alma es creada al mismo tiempo que el cuerpo, y que su suerte está irrevocablemente fijada después de una estancia de algunos instantes en la tierra. ¿Qué han hecho esas almas que acaban de salir de las manos del Creador para sufrir tantas miserias en este mundo, y para merecer en el porvenir una recompensa o un castigo cualquiera, cuando no han podido hacer ni bien ni mal?



Del libro El Génesis de Allan Kardec
Caracteres de la revelación espírita
32. Al estudiar a los espíritus, el hombre sabe que la felicidad o la desdicha en la vida espiritual son estados inherentes al grado de perfección o imperfección. Que cada cual sufre las consecuencias directas y naturales de sus errores, o, expresado de otra manera, que somos castigados por donde pecamos. Que las consecuencias duran tanto como la causa que las produjo y que el culpable sufriría eternamente si persistiese en el mal, pero que el sufrimiento cesa con el arrepentimiento y la reparación, y como depende de cada uno mejorar, todos pueden, en virtud de su albedrío, prolongar o abreviar sus sufrimientos, como el enfermo sufre por sus excesos hasta tanto no les ponga término.



Del libro El libro de los espíritus de Allan Kardec
998. ¿Se verifica la expiación en estado corporal o en estado de espíritu?

«La expiación se verifica en estado corporal, por medio de las pruebas a que se somete el espíritu, y en la vida espiritual por medio de los sufrimientos morales inherentes al estado de inferioridad del espíritu»



Y ya termino, como nos dicen en el “Evangelio según el espiritismo” de Allan Kardec: "Dirijamos nuestras miradas al porvenir, pues cuanto más nos elevemos con el pensamiento sobre la vida material, menos nos atormentarán las cosas de la tierra".



REFLEXIÓN:
Todos los que aman a Jesús, sienten consuelo en sus aflicciones, pues solo usando el amor como antídoto para sus sufrimientos Él los libera de la debilidad, del miedo, del rencor, que impide afrontar la vida y sus pruebas con serenidad y firmeza.


AMOR, CARIDAD  y TRABAJO

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